Santo Domingo. El abogado y experto en temas internacionales Pascal Peña analizó el escenario político venezolano tras la reciente visita de la dirigente opositora María Corina Machado a la Casa Blanca, calificando la acción como una estrategia simbólica e inteligente, pero advirtiendo que aún no existen las condiciones para que Estados Unidos modifique oficialmente su postura a su favor.
Peña explicó que, pese al impacto mediático del gesto, incluida la entrega simbólica del Premio Nobel de la Paz al presidente Donald Trump, la posición oficial de la Casa Blanca no ha cambiado. “La representante del gobierno ante la prensa indicó claramente que el presidente no ha cambiado su postura con respecto a María Corina Machado”, señaló, al referirse a declaraciones ofrecidas por la encargada de prensa estadounidense.
El analista sostuvo que, en esta etapa del proceso, Washington estaría priorizando la estabilidad y la negociación antes que un respaldo directo a la líder opositora. Agregó que esto responde a lo que describió como una actitud poco flexible de Machado durante momentos clave de negociación.
Estas declaraciones fueron ofrecidas durante una entrevista en el programa 55 Minutos con Julissa Céspedes. El espacio se transmite de lunes a viernes por CDN, canal 37, a las 10:00 de la noche.
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Durante el análisis, Peña puso especial énfasis en el papel que estaría desempeñando Delcy Rodríguez. La describió como una figura que maneja un doble discurso, uno dirigido al chavismo interno y otro alineado, en la práctica, con las exigencias del gobierno estadounidense. “En la práctica, ella está haciendo lo que dice Estados Unidos”, afirmó.
El experto advirtió que, si esta estrategia resulta funcional para Washington, la figura de María Corina Machado podría quedar desplazada del proceso de transición. “Si Delcy le funciona a Estados Unidos, María Corina Machado que se olvide de esto”, expresó de forma categórica.
Asimismo, Peña descartó que el opositor Edmundo González Urrutia sea juramentado directamente como presidente. Consideró que Estados Unidos busca evitar un enfrentamiento interno en un país con casi tres décadas de chavismo. En su análisis, explicó que el plan estadounidense se desarrolla en tres fases: inversión y control energético, recuperación económica con reconciliación social y, finalmente, una transición política.
Pascal estimó que todo el proceso podría extenderse entre 24 y 36 meses. Tiempo que coincidiría con lo que resta del actual mandato de Donald Trump. “La inversión petrolera, la infraestructura y la modificación de la estructura jurídica venezolana toman tiempo”, concluyó, al señalar que las definiciones políticas no serán inmediatas.