Santo Domingo, R.D. – Leonardo Reyes Madera, director de la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie), fue entrevistado en Despierta con CDN y analizó la situación sísmica dominicana en el aniversario del terremoto del 4 de agosto de 1946, que alcanzó 8.1 grados.
Reyes explica que la instrumentación sísmica en República Dominicana comenzó en 1948, cuando el padre Joseph Lynch de la Universidad de Fordham formó al ingeniero Héctor Iñiguez como sismólogo, estableciendo posteriormente el Centro Sismológico Nacional.
El país ha experimentado varios terremotos significativos: el de 1946, uno de 6.5 grados en febrero de 1971, otro en 1985, y el de Puerto Plata en 2003. Reyes señala que estos eventos de 6.5 grados o menos, magnitud que las normas de construcción toman como referencia para el diseño de edificaciones.
Recomendamos leer:
República Dominicana está ubicada en una zona de alto riesgo sísmico, con dos mecanismos de falla importantes: la falla de Enriquillo (responsable de recientes terremotos en Haití) y la falla septentrional al norte. También existe riesgo en la fosa de los Muertos, a 125 kilómetros de Santo Domingo, donde podría generarse un terremoto de magnitud 7 o 7.5.
Onesvie se enfoca en la prevención, evaluando la vulnerabilidad de edificaciones públicas y privadas. Reyes destaca que han evaluado más de 85 hospitales y numerosas escuelas, identificando aproximadamente mil escuelas con problemas estructurales desde 2017. Menciona que algunos hospitales como el Cabral y Báez y el Hospital Central de las Fuerzas Armadas se han reforzados.
Reyes lamenta que la oficina se «desnaturalizó» tras su creación en 2001, cuando inicialmente estaba destinada a evaluar todas las edificaciones construidas antes de 1980 con un presupuesto mensual de 50 millones de pesos. Actualmente, Onesvie ofrece evaluaciones gratuitas a edificaciones privadas que lo soliciten, proporcionando informes sobre posibles vulnerabilidades.