Santo Domingo, RD.- La trata de personas sigue siendo un problema alarmante en República Dominicana. A través de las Operaciones Cattleya y Venus, el Ministerio Público ha desmantelado redes criminales dedicadas a la explotación sexual de mujeres colombianas y venezolanas.
Caso Cattleya: engaño y deudas impagables
Según la Procuraduría Especializada Contra el Tráfico Ilícito de Migrantes y la Trata de Personas (PETT), la red captaba mujeres en situación de vulnerabilidad en Colombia y Venezuela con la promesa de empleo en bares y restaurantes del país. Sin embargo, al llegar a República Dominicana, las obligaban a ejercer la prostitución bajo amenazas y deudas impuestas por los traficantes.
Las víctimas debían pagar entre 3,000 y 4,000 dólares por gastos de viaje, hospedaje y alimentación. Para saldar esta deuda, eran forzadas a mantener relaciones sexuales con clientes que pagaban entre RD$5,000 y RD$7,000 por hora en Santo Domingo y entre 100 y 150 dólares en Punta Cana.
Además, se les prohibía salir, eran retenidas en hoteles como el Caribe en Santo Domingo y el Residencial Coco Real en Bávaro, y en muchos casos, obligadas a consumir sustancias controladas, lo que aumentaba aún más su deuda.
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Caso Venus: nueva red desmantelada
La Operación Venus reveló un modus operandi similar. En este caso, el Ministerio Público identificó a Geraldyne Torres Betancur, Jason Manuel Santana (Nino), Dariel Castro Santos y Félix Joel Rodríguez (Yoi o Joi) como los responsables de captar mujeres en Colombia y traerlas a República Dominicana bajo engaño.
Las víctimas las despojaban de sus pasaportes y forzadas a ejercer la prostitución en discotecas y parques de Santo Domingo. La deuda impuesta en este caso era de 3,500 dólares, y el dinero obtenido por los encuentros sexuales lo transferían directamente a las cuentas de los acusados.
Evidencias y consecuencias legales
Durante los allanamientos, las autoridades confiscaron un vehículo de «Nino», donde se halló 4.16 kg de cocaína clorhidratada, además de pruebas que vinculan a los implicados con la explotación sexual.
El Ministerio Público ha solicitado prisión preventiva contra los acusados y ha declarado el caso complejo, citando violaciones a la Ley 137-03 sobre Tráfico Ilícito de Migrantes y Trata de Personas y la Ley 50-88 sobre Drogas y Sustancias Controladas.
Un problema que no se detiene
A pesar de los operativos, la trata de personas en República Dominicana sigue siendo un problema creciente. Organizaciones criminales continúan engañando y explotando a mujeres, aprovechando su situación de vulnerabilidad.
Las autoridades han hecho un llamado a la población para denunciar estos delitos y así contribuir a la lucha contra la explotación y el tráfico de personas en el país.