Sánchez Ramírez.- Los grupos comunitarios de Sánchez Ramírez, junto a autoridades del Gobierno Central, la empresa minera Barrick Pueblo Viejo, representantes de la Iglesia Católica y el Defensor del Pueblo, avanzaron en su diálogo en la Diócesis de La Vega. El objetivo es llegar a acuerdos que beneficien a todas las partes, en el marco de la propuesta para construir una presa de colas.
La reunión, celebrada este miércoles, duró más de dos horas. Contó con la presencia del ministro de Energía y Minas, Joel Santos; el presidente del Senado, Ricardo de los Santos; el Defensor del Pueblo, Pablo Ulloa; el obispo de La Vega, Carlos Morel; y la presidenta de Barrick Pueblo Viejo, Juana Barceló, acompañada de representantes legales de ambas partes.
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Tras el encuentro, Pablo Ulloa detalló que se definieron normas preliminares para avanzar en un plan de trabajo que priorice la dignidad y productividad. Esto, sin perjudicar a las más de 600 familias que podrían ser desplazadas. También se estableció la necesidad de socializar la información y planificar cronogramas y comités para facilitar la movilización comunitaria.
Aunque algunos comunitarios se mostraron parcialmente conformes con las propuestas, insisten en realizar un nuevo censo de terrenos. La marcha programada para el 22 de enero sigue en pie. Las negociaciones continuarán el lunes 20 a las 10:00 a. m.