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Aumento de querellas por difamación preocupa a fiscal  

Santo Domingo, RD.-La Fiscalía del Distrito Nacional registra un notable aumento en las querellas por difamación a través de medios digitales.

En tal sentido, este ciberdelito se convierte en uno de los más judicializados en la República Dominicana.

Solo entre enero y abril del año en curso, el Departamento contra Crímenes y Delitos de Alta Tecnología de la Fiscalía recibió 69 casos, cifra que no incluye las recientes querellas contra el comunicador Aquiles Jiménez.

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La procuradora fiscal del Distrito Nacional, Rosalba Ramos, manifestó su preocupación por lo que considera una creciente estructura informal de difamación y extorsión mediática, amparada en el uso de plataformas digitales, sin controles editoriales ni compromiso con la veracidad.

La funcionaria, con más de dos décadas en el servicio público, denunció que estos patrones de actuación no solo afectan a figuras públicas, sino que generan un impacto emocional y familiar profundo en las personas señaladas en estas campañas.

Según dijo, esta situación disuade a profesionales honestos de asumir cargos públicos por temor a convertirse en blanco de ataques sistemáticos y no fundamentados.

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Entre los casos más sonados se encuentran las querellas contra Ángel Martínez, conocido como «el detective» e Ingrid Jorge.

En el caso de Martínez le impusieron medidas de coerción por difamación e injuria en una demanda interpuesta por la exviceministra de Medio Ambiente, Milagros de Camps.

Mientras que contra Ingrid Jorge se impuso una fianza, impedimento de salida del país y presentación periódica. La demandó la actual ministra de Interior y Policía, Faride Raful.

Otra demanda por difamación

Recientemente, el presidente francés, Emmanuel Macron, y su esposa, Brigitte, presentaron una demanda por difamación contra una podcastera estadounidense de derecha.

La acusan de sostener que la primera dama nació varón.

La demanda acusa a Candace Owens, con millones de seguidores en las redes sociales X e YouTube. De usar su pódcast para difundir «mentiras verificablemente falsas y devastadoras».