El canciller Roberto Álvarez anunció que el acuerdo migratorio entre la República Dominicana y Estados Unidos para recibir a ciudadanos de terceros países temporalmente durará un año.
Así lo anunció el funcionario durante una rueda de prensa efectuada en el Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex).
Alcance y características del memorando
El memorando de entendimiento forma parte de la iniciativa “Escudo de las Américas” y se conoce internacionalmente como Third Country National Agreement o TCNA. Según explicó el canciller, este acuerdo no incluye a nacionales haitianos, menores de edad no acompañados ni a personas con antecedentes penales.
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Álvarez aclaró que este mecanismo es distinto a los acuerdos de “tercer país seguro” o al esquema “Remain in México”. “El memorando firmado por República Dominicana no implica que personas extranjeras permanecerán indefinidamente en territorio dominicano mientras tribunales migratorios estadounidenses conocen solicitudes de asilo o refugio”, precisó.
El canciller enfatizó que se trata de una operación de tránsito controlado, temporal y coordinado. Las personas permanecerán en el país solo por unos días bajo estrictos protocolos y serán retornadas a sus países de origen por las autoridades dominicanas, con el acompañamiento de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). El financiamiento será total por parte de Estados Unidos.
El acuerdo no es jurídicamente vinculante y puede terminarse en cualquier momento por cualquiera de las partes. “Quiero ser enfático: nadie entrará a nuestro territorio sin la autorización del gobierno dominicano”, afirmó el canciller.
Otros países y beneficios para República Dominicana
El canciller Roberto Álvarez señaló que otros países del mundo han suscrito también TCNAs con Estados Unidos. En la región, países como Costa Rica, Ecuador, Panamá, Paraguay y Honduras lo han hecho.
Asimismo, explicó los beneficios estratégicos de esta cooperación. Recordó que durante años República Dominicana solicitó mayor implicación de la comunidad internacional, particularmente de Estados Unidos, frente al colapso de la seguridad en Haití. El presidente Luis Abinader advirtió tempranamente que la expansión de las pandillas haitianas constituía una amenaza regional.
Estados Unidos respondió con liderazgo político, diplomático y financiero para lograr la aprobación, en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, de la resolución 2793 que creó la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) para Haití.
Otro beneficio mencionado fue la incorporación de República Dominicana al programa Global Entry, privilegio del que disfrutan solo 16 países en el mundo, que facilita el tránsito de dominicanos hacia Estados Unidos. Además, el país figura entre aquellos que, proporcionalmente a su población, obtienen más residencias permanentes para sus nacionales en Estados Unidos.
El canciller Roberto Álvarez concluyó que la política exterior dominicana se guía por la defensa responsable del interés nacional, la preservación de la soberanía y la convicción de que la cooperación internacional, cuando se maneja con claridad y dignidad, produce beneficios concretos para el pueblo dominicano.