El presidente de la República, Luis Abinader, se refirió públicamente a la postura asumida por su esposa, la primera dama Raquel Arbaje, y sus hijas Graciela, Esther y Adriana Abinader Arbaje, quienes firmaron una carta solicitando que el mandatario no promulgue el nuevo Código Penal aprobado recientemente por el Senado en segunda lectura.
Durante su encuentro con la prensa, LA Semanal, Abinader enfatizó que en su familia predomina la independencia de criterio y que ha fomentado ese espíritu crítico desde siempre. “Mi familia es muy independiente”, dijo el jefe de Estado, resaltando que sus hijas, quienes ya han completado sus estudios universitarios, tienen opiniones propias y no necesariamente coinciden con él en todos los temas.
“Yo le he dicho que donde más crítica hay es en el chat familiar. Ahí me dicen: ‘Papi, hay que cambiar esto’, ‘hay que mejorar esto’… y yo creo que eso es positivo”, añadió el mandatario, asegurando que se siente orgulloso de la capacidad de discernimiento de sus hijas.
Presidente Abinader no fija posición directa sobre Código Penal
Estas declaraciones surgen luego de que la familia presidencial se sumara a miles de ciudadanos, activistas y organizaciones sociales que firmaron una carta pública exhortando al presidente a no promulgar el nuevo Código Penal. En el documento, los firmantes argumentan que la legislación representa un grave retroceso en materia de derechos humanos, principalmente por su omisión de las tres causales del aborto, la tipificación limitada del feminicidio, barreras probatorias en casos de violencia intrafamiliar, la prescripción de delitos sexuales y la criminalización absoluta del aborto.
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Aunque Abinader no fijó posición directa sobre si promulgará o no el proyecto, dijo que esperará lo que venga del Congreso. Sin embargo, el tema ha generado intensos debates en la sociedad dominicana, especialmente entre sectores conservadores y progresistas.
Diversos líderes cristianos han advertido que no se debe incluir la despenalización del aborto bajo ninguna circunstancia, mientras que organizaciones feministas y de derechos humanos aseguran que la exclusión de las causales vulnera gravemente los derechos de las mujeres.
El Congreso Nacional ya aprobó la pieza en segunda lectura y está lista para ser enviada al Poder Ejecutivo. Abinader deberá decidir si la promulga o la devuelve con observaciones.