Ciudad del Vaticano.– Bajo la imponente columnata de Bernini de la Plaza de San Pedro del Vaticano se ubica un pequeño ambulatorio que ofrece servicios médicos gratuitos a unos 10.000 pobres, un servicio promovido hace una década por el papa Francisco que se refuerza esta semana por el Jubileo de los Pobres.
Integrado por 120 profesionales sanitarios voluntarios y con servicios en 26 especialidades distintas, el ambulatorio Madre di Misericordia ofrece cada mes más de 2.000 asistencias a personas sin hogar o sin los recursos necesarios para acceder al sistema sanitario.
Es el caso de Denise, natural de Congo: «No sabía a dónde ir, terminé en la calle. Tengo problemas de salud y un amigo me trajo aquí», declara a EFE. Padece dolencias en las rodillas, en los ojos y en la espalda, pero tras varias visitas al centro médico, ha empezado a caminar «un poco mejor».
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Llegó a Roma en el año 2000 y hoy forma parte de las muchas personas sin hogar que viven en las calles de la capital italiana y del Vaticano.
Gratuito y con diversas especialidades
Cada pocos minutos, un técnico sanitario asoma la cabeza y llama al siguiente paciente, que aguarda en la calle: «¡El 56!». Denise está sentada enfrente de la puerta, esperando, con una muleta entre sus piernas y realizando crucigramas.
«Me acogieron todos. Es muy importante para nosotros, sobre todo para los que están en la calle, que no tienen dinero para comprar medicinas. Aquí todo es gratis», revela.
Jibymol, india de 44 años, ha asistido este jueves por primera vez al ambulatorio. Llegó hace veinte años a Italia y actualmente trabaja pero no tiene los recursos necesarios para permitirse los servicios de odontología, también ofrecidos en el ambulatorio.
Salud
«La experiencia fue muy buena; las personas son muy colaboradoras, muy educadas», confiesa, al agregar: «Es fundamental para nuestra salud, ayuda, y es todo gratuito».
Los aledaños de la Plaza de San Pedro, además de la multitud de turistas que la visita a diario para recorrer la Basílica o ver al papa, se llenan al caer la noche de tiendas de campaña y personas sin hogar que buscan cobijo a los pies de las columnas.
El ambulatorio ofrece desde hace diez años asistencia a los pobres, pero durante esta semana, lo hará en un horario ampliado y garantizará consultas tanto generales como especializadas: revisiones odontológicas, vacunas contra la gripe o análisis de sangre.
«En el corazón de la Iglesia»
Creado en 2015 por voluntad del papa Francisco y confiado al Dicasterio para el Servicio de la Caridad, cuenta con cuatro consultorios equipados con material sanitario y unidades móviles de primeros auxilios para trasladar pacientes desde zonas periféricas.
«Atendemos a los pobres, a las personas necesitadas, a quienes no tienen documentos o acceso a otros servicios sanitarios. Lo hacemos en un lugar muy especial: la Plaza de San Pedro, bajo la columnata de Bernini, en el corazón de la Iglesia», afirma a EFE el director, Massimo Ralli.
El sanitario explica que «historias hay muchísimas»: «Hay una chica que vino, por ejemplo, embarazada, sin saber que lo estaba. Aquí le hicieron el diagnóstico de embarazo y fue acompañada hasta el parto; luego incluso trajo al bebé para que lo conocieran los médicos».
Otras historias son más tristes, como la de personas que descubrieron un tumor aquí y recibieron tratamiento oncológico en hospitales u otras estructuras en Italia.
Hasta la fecha, se han brindado más de 102.000 prestaciones médicas y repartido unos 141.200 envases de medicamentos, beneficiando a personas de 139 nacionalidades.
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Con motivo de la Jornada Mundial de los Pobres y el Jubileo de los Pobres esta semana, se inaugurará el nuevo ambulatorio San Martino.
Contará con un servicio de radiología para diagnosticar fracturas óseas, enfermedades degenerativas, tumores, neumonías, cálculos y obstrucciones intestinales.
«Todas ellas afecciones que a menudo se descuidan en quienes viven en la pobreza», sostienen desde el ambulatorio.
EFE