Fueron momentos de pánico para quienes acudieron a despedir a los tripulantes del buque de la Armada Mexicana, sin imaginar que la ceremonia terminaría en tragedia.
Alexis Guerrero, testigo del accidente, relató: “En ese momento, cuando sabíamos que se iba a estrellar contra el puente, varias personas gritaban. Había muchas personas llorando. Vi a dos personas, vi a los cadetes cayendo del barco”.
Era sábado, pasadas las 8 de la noche, cuando el impacto del buque Cuauhtémoc contra el puente de Brooklyn dejó un saldo de dos infantes de Marina muertos y 18 heridos. La escena fue particularmente dramática, ya que varios cadetes se encontraban formados en la parte superior del buque.
“Cuando yo alcanzo a ver, fue como unos tres minutos antes de que llegaran al puente. Yo dije: ‘No va a pasar, ¿a qué hora se van a bajar?’ A lo lejos hice zoom con mi teléfono y alcancé a ver que tres que iban arriba, de las primeras velas, entraron en pánico y empezaron a bajar”, manifestó Arelis Ramírez, otra testigo.
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Desde México, la presidenta Claudia Sheinbaum declaró: “Desde el primer minuto, la tripulación tuvo todo el apoyo. Fueron llevados a los hospitales y todos recibieron atención. Hay dos jóvenes que todavía siguen en tratamiento allá, y los demás ya regresaron a nuestro país”.
En su reporte preliminar, la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB, por sus siglas en inglés) informó que se recibieron tres llamados de emergencia antes del choque. El investigador Bryan Young explicó: “Se está recopilando evidencia, incluyendo videos y entrevistas. Buscamos establecer cómo estaba operando el barco remolcador que asistía la operación mientras se cruzaba el East River rumbo al mar. La ciudad está cooperando con esta investigación”.
Por su parte, el comisionado de inmigración, Manuel Castro, señaló: “Hay una investigación para determinar qué sucedió. Sabemos que, por ley y por póliza, estos barcos deben contratar una compañía privada que los ayude a salir hacia el mar”.
Desde la distancia, quienes convivieron con los tripulantes días antes lamentan la tragedia.
Roselia Vicuña, ciudadana mexicana, expresó conmovida: “Hablamos con ellos, convivimos. Nos platicaron que estaban felices, que iban a recorrer varios países, que iban a Islandia. Tenían muchos sueños. Da pena”.
Esta es una colaboración de Luis Medina, Telemundo 47.