Washington, Estados Unidos. Un fiscal federal renunció el viernes tras enfrentar presuntamente presiones por investigaciones contra dos adversarios políticos de Donald Trump. Esto pocas horas después de que el presidente estadounidense pidiera públicamente su salida.
Erik Siebert, fiscal federal del distrito este de Virginia, informó su renuncia a su personal en un correo electrónico, informaron The New York Times y otros medios estadounidenses.
«Lo quiero fuera», respondió Trump cuando un periodista le preguntó en la Oficina Oval si deseaba la destitución del fiscal.
El fiscal estimó recientemente que no había pruebas suficientes para presentar cargos por fraude contra la fiscal general del estado de Nueva York, Letitia James, según el Washington Post.
James, una ferviente adversaria de Trump, condenó al presidente a una elevada multa de casi medio millón de dólares antes de su regreso a la Casa Blanca.
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La condena por fraude fue anulada a finales de agosto por una corte de apelaciones del estado de Nueva York, que consideró que la multa era «excesiva». James dijo que apelaría esta decisión.
Ella, al igual que a varios funcionarios demócratas, se le acusó por un funcionario federal aliado de Trump de falsificar documentos en solicitudes de hipotecas.
«Me parece que ella es realmente culpable de algo, pero realmente no lo sé», dijo Trump sobre la fiscal James el viernes.
Según medios estadounidenses, Siebert también se negó a procesar a otro enemigo de Trump, el exdirector del FBI, James Comey.
Destituido abruptamente en 2017 mientras investigaba posibles interferencias rusas en la campaña de Trump, el mandatario acusa a Comey de haberle mentido al Congreso.
Con información de: AFP