Francia. – Las temperaturas extremas registradas en julio en la cuenca mediterránea habrían sido «prácticamente imposibles» sin el calentamiento global, concluyó el grupo de expertos de la red World Weather Attribution (WWA). De este modo, explican los científicos la ola de calor de este último mes en Francia.
Este organismo, que estudia regularmente la relación entre eventos climáticos extremos y el cambio climático, destacó que la quema de combustibles fósiles es la principal causa de estas condiciones meteorológicas sin precedentes.
Julio, un mes de calor implacable
El estudio de la WWA se centró en la reciente ola de calor que azotó principalmente a países mediterráneos como España, Francia, Grecia, Italia y Marruecos. En Marruecos, que sufre su sexto año consecutivo de sequía, 21 personas fallecieron en solo 24 horas en una ciudad central debido a temperaturas que alcanzaron los 48,3°C, según anunciaron las autoridades locales.
«Meses de julio extremadamente calurosos ya no son eventos raros», afirmó Friederike Otto, climatóloga del Imperial College London y coautora del estudio. «Con el actual calentamiento global, de aproximadamente 1,3°C, podemos esperar meses de julio con temperaturas extremas una vez por década».
RECOMENDAMOS LEER:
Otto también señaló que la ola de calor en Europa fue más intensa debido al cambio climático. Con temperaturas hasta 3,3°C más altas de lo que habrían sido en un clima sin influencia humana.
Impacto de la ola de calor en los Juegos Olímpicos París 2024
Las altas temperaturas también afectaron a eventos internacionales como los Juegos Olímpicos en París. «París habría estado unos 3°C más fresca y mucho más segura para practicar deportes», mencionó Otto. Esto refiriéndose a las temperaturas que superaron los 35°C en algunos sitios de competición, aunque los Juegos no se vieron gravemente afectados.
El vínculo entre las olas de calor más intensas y frecuentes y el cambio climático está bien establecido en la comunidad científica. La WWA advirtió que, a menos que se reduzca rápidamente la quema de combustibles fósiles, estos eventos climáticos se volverán más cálidos, frecuentes y duraderos.
En conclusión, el calentamiento global está transformando nuestros veranos en temporadas de temperaturas extremas, con consecuencias fatales y disruptivas para las comunidades afectadas. La acción climática urgente es crucial para mitigar estos efectos y proteger nuestro futuro.
Con información de AFP.