Lima, Perú.- Según informaron fuentes oficiales, los trece trabajadores de la mina peruana de oro Poderosa que fueron secuestrados y asesinados en el norte de Perú llevaban una semana muertos cuando fueron encontrados el pasado domingo y aun cuatro de los cuerpos aún no han sido identificados.
Luis Guillermo Bringas, presidente de la Junta de Fiscales de la región de La Libertad, informó a la emisora RPP que los trabajadores no fueron asesinados recientemente, sino que el suceso ocurrió hace unos siete u ocho días.
“La información que me da el médico legista es que los cadáveres tienen un tiempo más o menos de fallecidos. Esto de aproximadamente siete u ocho días. Lo cual nos da una idea de que estas personas no han fallecido ni ayer ni antes de ayer”, expresó.
«El caso es impactante, es un caso de crueldad absoluta”, agregó el fiscal al indicar que pudieron confirmar esta información después de las necropsias. El fiscal también alertó que la provincia de Pataz, en La Libertad, es un área «sumamente inestable» debido a la actividad de sicarios y a la minería ilegal, elementos que han generado un conflicto por los socavones.
Otros datos importantes
También se refirió a la creación de un equipo multidisciplinario especial de fiscales (penales, de crimen organizado y ambientales). Que se encargará de este asunto para asegurar una investigación exhaustiva.
Por su parte, el director de la morgue de Trujillo, Jorge Vásquez, señaló a medios locales que nueve de los trece cuerpos ya han sido entregados a sus familias. Pero que cuatro de las víctimas no han podido ser aún identificadas.
Vásquez explicó que las huellas dactilares están muy afectadas «por la esfacelación (muerte y desprendimiento de tejidos) de la epidermis». Lo que dificulta el proceso de identificación.
Precisó que para conseguir la identidad tendrán que hacer procedimientos forenses especializados. Como una dactiloscopia, que tardará de dos a tres meses en confirmar los datos.
Con información de: EFE