La organización Amnistía Internacional advirtió que las ejecuciones en el mundo alcanzaron en 2025 su nivel más alto en más de cuatro décadas, según el informe “Death Sentences and Executions 2025”, publicado en mayo de 2026.
El documento revela que al menos 2,707 personas fueron ejecutadas en 17 países, lo que representa un incremento de 78 % en comparación con las 1,518 ejecuciones registradas en 2024. La organización atribuyó este aumento principalmente a un reducido grupo de gobiernos que continúan utilizando la pena de muerte como mecanismo de control, represión y castigo político.

El informe coloca a China como el principal ejecutor del mundo, aunque las cifras oficiales permanecen clasificadas como secreto de Estado y se presume que las ejecuciones ascienden a miles cada año. Le siguen Irán, con al menos 2,159 ejecuciones; Arabia Saudita, con 356; Yemen, con 51; y Estados Unidos, con 47 ejecuciones confirmadas. Según Amnistía Internacional, Irán fue el principal responsable del incremento global, duplicando sus cifras respecto al año anterior y concentrando cerca del 80 % de las ejecuciones documentadas en el planeta.
| País | Cantidad de ejecuciones |
| China | Sin cifras oficiales confirmadas |
| Irán | 2,159 ejecuciones |
| Arabia Saudita | 356 ejecuciones |
| Yemen | 51 ejecuciones |
| Estados Unidos | 47 ejecuciones |
La organización defensora de derechos humanos expresó preocupación por el uso creciente de la pena capital en delitos relacionados con drogas, indicando que casi la mitad de las ejecuciones registradas en 2025 estuvieron vinculadas a este tipo de cargos.
Asimismo, denunció casos de ejecuciones públicas, condenas contra menores de edad y procesos judiciales considerados injustos o carentes de garantías legales. Entre los métodos de ejecución documentados figuran el ahorcamiento, la decapitación, el fusilamiento, la inyección letal y la asfixia con nitrógeno.
Aumento de las ejecuciones
Pese al aumento de las ejecuciones, Amnistía Internacional destacó que la tendencia mundial sigue apuntando hacia la abolición de la pena de muerte. El organismo señaló que 113 países ya eliminaron completamente esta práctica de sus legislaciones y que 145 naciones la han abolido en la ley o en la práctica. La secretaria general de la organización, Agnès Callamard, afirmó que una “minoría de Estados” continúa utilizando las ejecuciones para “infundir miedo y aplastar la disidencia”. Al tiempo que instó a la comunidad internacional a reforzar las presiones diplomáticas para eliminar definitivamente la pena capital.