El geólogo Osiris de León y el especialista en IA humanitaria Alberto Castillo Aroca advirtieron sobre la alta vulnerabilidad estructural de edificaciones tras los sismos en La Guaira, Venezuela, tras recorrer la llamada «zona cero» en Catia La Mar y Caraballeda.
La evaluación se realizó en paralelo a la misión dominicana que instaló un Hospital Móvil en Catia La Mar para asistir a la población afectada.
«La falta de muros portantes y el tipo de ladrillo utilizado impidieron que las edificaciones resistieran el empuje lateral generado por el sismo», explicó Osiris de León.
Residentes relataron que varios edificios de hasta once niveles colapsaron en segundos, con los primeros cuatro pisos comprimidos dentro de los sótanos y numerosas personas desaparecidas entre los escombros.
De León atribuyó el colapso al fracturamiento de columnas y al «efecto pancake», donde las losas colapsan unas sobre otras mientras las columnas son expulsadas.
El especialista señaló que edificaciones de las décadas de 1950 y 1960 mostraron mayor resistencia que muchas estructuras recientes y llamó a revisar criterios constructivos en zonas de alta amenaza sísmica.
En Caraballeda se constataron enormes grietas en calles y avenidas; equipos de rescate dijeron que durante una réplica de magnitud 5.1 se produjo licuefacción que hizo «bailar» los adoquines.
«La recuperación emocional de los sobrevivientes y de sus familias dejó de ser una necesidad secundaria para convertirse en una prioridad absoluta», afirmó Alberto Castillo Aroca.
Castillo Aroca advirtió que, además de restablecer servicios de salud y atender desplazados, es indispensable fortalecer programas de apoyo psicosocial para evitar secuelas permanentes.
Advertencia para la República Dominicana
Ambos especialistas coincidieron en que la experiencia en Venezuela constituye una alerta directa para Santo Domingo y otras ciudades del país si no se realizan evaluaciones y programas de reforzamiento estructural.
Propusieron impulsar estudios técnicos, actualizar criterios de construcción y fortalecer medidas de prevención para reducir el impacto de futuros sismos.
La participación de De León y Castillo Aroca forma parte de la misión Quisqueya Solidaria, el quinto operativo estratégico internacional de la República Dominicana, que por primera vez instaló un hospital móvil dominicano fuera del país.
Con el despliegue, la República Dominicana aporta asistencia médica y capacidades científicas, técnicas y humanitarias especializadas para atención de desastres de gran magnitud.
Perfiles: Osiris de León es geólogo, ingeniero y académico dominicano con experiencia en evaluaciones posdesastre en Ecuador, Haití y Turquía. Alberto Castillo Aroca suma más de diez años en el sistema de Naciones Unidas en gestión de información para emergencias humanitarias y apoya la coordinación de información para la respuesta a los sismos en Venezuela.