Francisco Alberto López Reyes, un dominicano de 44 años, ha sido acusado de ser el cabecilla de una organización internacional dedicada a la fabricación y distribución de productos farmacéuticos falsificados que contenían fentanilo y metanfetaminas.
El operativo, coordinado por el fiscal del distrito sur de Nueva York, Damian Williams, involucró a varias agencias. También reveló que 17 personas operaban desde edificios residenciales en Manhattan y el Bronx, donde fabricaban más de 100,000 pastillas por hora. Crearon hasta 14 sitios web que imitaban farmacias legítimas, distribuyendo fentanilo en lugar de los medicamentos prometidos, como oxicodona o Adderall.
El fiscal también explicó que al menos nueve víctimas que compraron píldoras falsificadas a los acusados murieron por intoxicación con narcóticos. También incluido un veterano del ejército de 45 años que pensó que estaba comprando oxicodona real.
El documento revela que durante al menos los últimos dos años y medio, una red de individuos han explotado la dependencia de los estadounidenses de las farmacias en línea mediante la publicidad. También en venta y fabricación. Además de envío por correo de millones de píldoras de prescripción falsificadas no reguladas a decenas de miles de víctimas.
Los especialistas alertan sobre los peligros de estas prácticas, especialmente para la comunidad hispana, que a menudo busca opciones más económicas. Según la farmacéutica Yolanda Méndez, «el 95 por ciento de las farmacias en internet no cumplen con lo establecido en la ley». Las autoridades instan a los ciudadanos a acudir siempre a farmacias certificadas para evitar riesgos innecesarios.
La investigación continúa, y de encontrarse culpable, el líder de esta red podría enfrentar severas penas de cárcel, explicaron los agentes federales.