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Cerca de la mitad de los haitianos en ese país pasa hambre y requiere ayuda urgente

Hambre en Haití
Cerca de la mitad de la población del país, pasan hambre. Foto: Fuente externa

Santo Domingo, RD.- La crisis alimentaria en Haití se convirtió en una emergencia, debido a que cerca de la mitad de los haitianos pasa hambre en ese país. Esa nación rebasó niveles catastróficos, colocándose entre los cinco países del mundo con mayor inseguridad alimentaria extrema.

La alarma sobre el tema, la volvió a hacer sonar la directora regional para América Latina y el Caribe del Programa Mundial de Alimentos (PMA) quien advirtió sobre la situación humanitaria que atraviesa ese país.

Lola Castro, quien visitó recientemente esa nación caribeña, durante una conferencia de prensa, dijo que “la situación en Haití es dramática y desgarradora, especialmente porque ocurre en el hemisferio occidental, donde no debería existir esta magnitud de hambre y violencia”.

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Violencia agudiza el hombre

Explicó que muchas zonas agrícolas que antes producían alimentos fueron arrasadas por la violencia, por lo que la población de esas áreas depende hoy de la ayuda alimentaria para sobrevivir.

Ponderó que más de 5.7 millones de haitianos, cerca de la mitad de la población del país, pasan hambre y requieren asistencia urgente. De ellos, al menos, 8400 se encuentran en niveles catastróficos de hambre.

El PMA ha asistido a más de 1.3 millones de personas en lo que va del año, pero ahora enfrenta una crisis aguda de financiamiento que pone en peligro su capacidad para continuar la ayuda, alertó Castro.

“Nuestros suministros están casi agotados y solo quedan reservas para atender las emergencias más graves. Si no recibimos fondos adicionales, nos veremos obligados a reducir a la mitad el número de niños que reciben almuerzos escolares, aproximadamente medio millón”, detalló.

De igual forma, ponderó que el PMA compra sus alimentos a pequeños productores locales, tanto hombres como mujeres, que aún pueden cultivar en ciertas zonas rurales.

“Esto no solo ayuda a mitigar la inseguridad alimentaria, sino que fortalece la economía local y contribuye a que las familias puedan seguir siendo autosuficientes”, apuntó.

La directora regional enfatizó que, a diferencia de años anteriores, en esta ocasión no cuentan con reservas para la temporada de huracanes u otros desastres, y que una sola tormenta podría desencadenar una crisis humanitaria aún mayor.

Pedimos que no se olvide a Haití

En tal sentido, el organismo de la ONU tiene una presencia humanitaria sólida y un sistema preparado para asistir a la población, “pero sin los recursos necesarios, nuestra capacidad de respuesta será limitada”, espetó.

Reiteró que al menos 46 millones de dólares para ayudar a la mitad de los haitianos que sufren hambre durante los próximos seis meses, o al menos 20 millones para emergencias y protección social a los grupos más vulnerables, incluidos los desplazados internos.

“No queremos competir con nadie, sabemos que hay crisis en todo el mundo y que los donantes tienen que distribuir sus recursos, pero pedimos que Haití no sea olvidado. Esta población necesita alimentos, agua potable y servicios de saneamiento para evitar una catástrofe humanitaria aún mayor”, puntualizó Castro.

Violencia de género

Además de la crisis alimentaria, destacó la violencia de género que sufren niñas y mujeres en Haití.

“Puerto Príncipe se ha convertido en uno de los lugares más peligrosos del mundo para una niña o una mujer. Más de 6000 de ellas han reportado algún tipo de violencia de género, una cifra que resulta inaceptable y que exige acciones urgentes para protegerlas y apoyarlas”, señaló la directora regional.

Temporada ciclónica aumenta el hambre

A todos estos episodios de violencia, el hambre, hacinamiento y otros factores de riesgo para la población, se suma la llegada de la temporada ciclónica.

En ese sentido, el organismo de la Onu alertó que está incapacitado para hacer frente a cualquier nueva catástrofe en el país.

«Este año, empezamos la temporada de huracanes con un almacén vacío, sin existencias de emergencia ni dinero para comprar localmente (…) o poner en marcha una respuesta humanitaria», advirtió.

«Una sola tormenta podría volver a significar hambre o un desastre humanitario para cientos de miles de haitianos», dijo.

Castro pidió a la comunidad internacional que no «olvide al pueblo haitiano» y recordó que el PMA necesita 46 millones de dólares en los próximos seis meses para continuar sus operaciones en el país más pobre del continente.

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Niños vulnerables frente al hambre

Por su parte, el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) destacó la vulnerabilidad de los niños haitianos, precisando que más de un millón de menores de edad se enfrentan a una inseguridad alimentaria crítica.

En general, Unicef estima que 2,85 millones de niños –una cuarta parte de la población infantil total de Haití– padecen niveles elevados y persistentes de inseguridad alimentaria en todo el país.

“Nos enfrentamos a una situación en la que los padres ya no pueden cuidar ni alimentar a sus hijos debido a la violencia constante, la pobreza extrema y una crisis económica persistente”, afirmó Geeta Narayan, representante de UNICEF en Haití.

Con el empeoramiento de la inseguridad alimentaria y los disturbios, la crisis ha provocado una crisis nutricional para las familias.

Más contenido por Gabriela Mora Encarnación

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