Santo Domingo, R. D.- El Secretario de Estado de los Estados Unidos, Antony Blinken tiene maletas listas para desarrollar agenda en la isla de Quisqueya, esto es, Haití y República Dominicana.
Blinken tiene previsto reunirse con el presidente Luis Abinader cuando regrese de su compromiso en Nueva York pautado para los días miércoles y jueves.
Abinader mantiene una relación cercana a la casa blanca y sus constantes reuniones con funcionarios de la administración norteamericana lo confirman.
En otro orden El alto funcionario norteamericano es la primera vez que visita a estos dos países y lo hace a más de dos meses de la llegada de las tropas de Kenia a Haití.
Aunque no se precisa si su encuentro con funcionarios haitianos será en su territorio, lo probable es que se produzca del lado dominicano debido a la inseguridad que impera en la hermana nación.
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Blinken tiene previsto reunirse con el presidente Luis Abinader cuando regrese de su compromiso en Nueva York pautado para los días miércoles y jueves.
Esta visita será la de mayor importancia de un funcionario estadounidense al país en lo que va de administración de Biden y la primera desde que Mike Pompeo viniera a la toma de posesión de Luis Abinader en el 2020.
Esta visita coincide también con la álgida situación que mantiene el Gobierno Venezuela por el traslado de una de sus aeronaves a los Estados Unidos, luego de retenerla desde mayo en el país.
Blinken en Haiti
El secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, y se reunirá con el presidente del Consejo Presidencial de Transición (CPT), Edgard Leblanc Fils. También con el primer ministro Garry Conille.
Esta información fue suministrada al diario haitiano Le Nouvelliste, que reportó la confirmación oficial de la visita.
Una fuente cercana al proceso indicó al medio: «Sí, acabo de confirmar. El secretario de Estado, Antony Blinken, se dirigirá a Haití en las próximas semanas. Debe reunirse con el presidente del CPT, Edgard Leblanc Fils, y el primer ministro Garry Conille«.
Esta visita se ha planificado en un contexto de creciente interés por parte de Estados Unidos en la estabilización de Haití, especialmente después del asesinato del expresidente Jovenel Moïse en julio de 2021.