Washington. Un gran jurado de Carolina del Norte imputó este martes al exdirector del FBI James Comey por dos cargos federales relacionados con supuestas amenazas contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, un delito por el que podría enfrentar una pena de hasta diez años de cárcel.
El Departamento de Justicia indicó, en conferencia de prensa, que el gran jurado consideró que Comey «conocidamente y voluntariamente» realizó una amenaza de muerte y de infligir daño corporal contra el presidente de Estados Unidos, así como la transmisión de una comunicación interestatal con contenido amenazante.
Por su parte, el fiscal Ellis Boyle dijo que Comey recibirá «todas las garantías del debido proceso» y será juzgado por un jurado en el Distrito Este de Carolina del Norte, subrayando que las investigaciones sobre amenazas contra el presidente se tratan con el mismo rigor «independientemente del cargo o la persona involucrada».
La nueva acusación contra Comey se deriva de una publicación que hizo en Instagram el año pasado. Allí compartió una imagen de conchas formando la frase «8647».
Los seguidores de Trump interpretaron la publicación como un mensaje político dirigido al republicano, que es el presidente número 47; combinando el término coloquial «86», que puede significar «eliminar» o «deshacerse de» alguien, según el diccionario Merriam-Webster.
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En septiembre de 2025, imputaron a Comey por presuntos delitos de declaración falsa al Congreso y obstrucción a un procedimiento legislativo. Estos cargos están relacionados con la investigación que lideró sobre los supuestos vínculos de la campaña electoral de 2016 de Trump con Rusia.
En noviembre pasado, un tribunal federal desestimó el caso contra el exdirector del FBI, junto al de la fiscal general de Nueva York, Letitia James, a quien también imputó la Administración Trump, tras concluir que la fiscal federal que escogió el presidente para liderar los dos procesos la designaron ilegalmente.
Comey, convertido en enemigo acérrimo del mandatario estadounidense, ya había advertido que era muy probable que este volviera a intentar procesarlo. «Donald Trump probablemente venga por mí otra vez», afirmó en un video publicado en su Instagram.
James Comey es un republicano que el expresidente Barack Obama (2009-2013) nombró; Trump lo despidió después de llegar al poder por primera vez en 2017.
Su despido generó gran controversia porque en ese momento Comey encabezaba la investigación sobre la llamada “trama rusa”. Esta pesquisa estaba relacionada con las elecciones que Trump ganó en 2016.
Con información de: EFE