Caracas, Venezuela.– El gobierno de Venezuela, a través de su ministro de Interior, Diosdado Cabello, acusó al presidente de El Salvador, Nayib Bukele, de estar involucrado en un negocio ilícito relacionado con migrantes venezolanos.
Según Cabello, Bukele cobra a dos mil dólares por cada venezolano que, según su versión, permanece «secuestrado» en El Salvador.
Estas declaraciones surgieron en un contexto reciente, después de que Estados Unidos deportara a más de 200 migrantes venezolanos a El Salvador sin ofrecerles una audiencia judicial previa.
Estos migrantes los acusaron de supuestos vínculos con el Tren de Aragua, una conocida banda transnacional venezolana.
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En su programa semanal transmitido por la estatal Venezolana de Televisión (VTV), Cabello calificó a Bukele de «secuestrador» y denunció que el presidente salvadoreño se estaría beneficiando económicamente de la situación.
Según Cabello, Bukele cobra una recompensa por cada uno de estos migrantes deportados y detenidos en su país. El ministro venezolano también acusó a Bukele de ser un «lacayo» de intereses extranjeros y de tener una postura fascista desde su aparición en la política.
Cabello insistió en que la gran mayoría de los migrantes deportados no tienen ninguna relación con el Tren de Aragua, una organización criminal de origen venezolano.
Reiteró que el enfoque de Bukele hacia los migrantes venezolanos es puramente económico y acusó al presidente de El Salvador de involucrarse en un «negocio con seres humanos».
Además, Cabello sugirió que Bukele podría enfrentar en el futuro consecuencias judiciales, apuntando a que las autoridades estadounidenses lo investigarán por sus acciones.
Acusados de formar parte del Tren de Aragua
Este conflicto comenzó a intensificarse después de que Bukele anunciara que más de 200 migrantes venezolanos, acusados de formar parte del Tren de Aragua, habían llegado a El Salvador el pasado domingo.
El presidente salvadoreño informó que a los migrantes los trasladaron inmediatamente al Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), una prisión de alta seguridad en El Salvador.
Además, señaló que los reclusos venezolanos formarán parte de un programa denominado «Cero Ocio», en el cual los prisioneros realizan diversas labores para contribuir a la autosostenibilidad del sistema penitenciario del país.
El presidente del Parlamento de Venezuela, Jorge Rodríguez, también se sumó a las acusaciones contra Bukele. Aseguró que estos migrantes los usan como «mano de obra esclava».
Rodríguez denunció que Bukele está aprovechando esta situación para financiar su sistema penitenciario represivo, con el supuesto apoyo de una donación de 6 millones de dólares recibida de Estados Unidos. Según Rodríguez, utilizarán a los migrantes para generar recursos a través de trabajos forzados dentro de las cárceles, lo que contraviene los derechos humanos de los involucrados.
Venezolanos deportados de EE.UU.
Venezuela ha exigido acceso inmediato a la información sobre los migrantes deportados y ha calificado como ilegal y violatoria de los derechos humanos la aplicación de la Ley de Enemigos Extranjeros, invocada por el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, para justificar las deportaciones.
El gobierno venezolano declaró que no descansará hasta lograr la liberación de los migrantes que considera «secuestrados» en El Salvador, así como evitar que los sometidos a condiciones inhumanas en cárceles de máxima seguridad.
Este conflicto ha generado una fuerte movilización en Venezuela, donde cientos de ciudadanos se han unido a una campaña de recolección de firmas en apoyo a los migrantes venezolanos detenidos en Estados Unidos y rechazando su deportación a El Salvador.
La situación sigue siendo un tema de controversia, y tanto las autoridades venezolanas como los grupos de migrantes continúan luchando por la liberación de los deportados y la protección de sus derechos.