Estilos de vida

¿Qué es un tsunami y por qué puede dañar horas después de un terremoto?

Tsunamis.
Cada 5 de noviembre, el mundo conmemora el Día Mundial de Concienciación sobre los Tsunamis.(foto, fuente externa)

El potente terremoto de magnitud 8,8 que sacudió este martes el este de Rusia ha encendido las alarmas en todo el Pacífico. Estados Unidos, Japón, Chile, Perú y otros países costeros están bajo alerta de tsunami.

La palabra tsunami viene del japonés y significa “ola de puerto”. Este término alude a una serie de olas causadas por el desplazamiento de un gran volumen de agua, en el océano o un gran lago. Estas olas pueden generarse por multitud de fenómenos como son los terremotos, erupciones volcánicas, deslizamientos del terreno o explosiones submarinas.

A diferencia de las olas marinas que acostumbramos a ver, generadas por el viento y producidas en la superficie del agua, en las olas de tsunami se produce el movimiento de toda una columna de agua. Este movimiento va desde la superficie hasta el fondo y abarca una extensión horizontal mucho más grande.

LE PUEDE INTERESAR:

¿Por qué un terremoto puede generar un tsunami?

No todos los terremotos generan tsunamis, pero los más potentes y profundos, como el ocurrido el pasado martes 29 en Rusia, pueden provocar un desplazamiento del fondo marino.

Esto sucede cuando las placas tectónicas (enormes bloques de la corteza terrestre que encajan como un rompecabezas) se desplazan de forma violenta. Este desplazamiento empuja el agua del océano hacia arriba. Ese empuje es lo que genera la ola inicial que da origen al tsunami.

En este caso, el sismo en Rusia se produjo en una zona altamente activa del Anillo de Fuego del Pacífico, donde las placas están en constante fricción. Su magnitud, superior a 8, y su localización cerca de la costa, cumplen con las condiciones típica, las cuales pueden activar una alerta de tsunami.

RECOMENDAMOS LEER:

¿Es la RD propensa a que ocurra un tsunami?

Aunque la idea de un tsunami en República Dominicana pueda parecer remota, el riesgo, aunque es bajo, es una realidad latente. Ya que vivimos en una zona geográficamente activa. Esa simple realidad nos obliga a entender y respetar la fuerza del mar que nos rodea, especialmente a quienes habitan en nuestras costas.

La interacción de las placas tectónicas del Caribe y Norteamérica genera actividad sísmica. Aunque no hay muchos registros de grandes tsunamis en la historia del país, sí han ocurrido eventos que han causado daños. Un ejemplo es el tsunami de 1946, generado por un sismo de magnitud 8.1.

Más noticias