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La influencer virtual: no es humana y ya factura un millón de dólares

La influencer virtual: no es humana y ya factura un millón de dólares
La influencer virtual: no es humana y ya factura un millón de dólares

Los “humanos digitales” están cada vez más presentes para la industria tecnológica y la productora coreana Sidus Studio X revoluciona con la influencer virtual Rozy, su resultado en la búsqueda de la influencer perfecta. Y aunque no es humana, provoca en sus seguidores la misma empatía que una persona real.

Esta coreana de 22 años, es divertida, despierta simpatía, nunca se cansa y no tiene vacaciones. Y lo más importante: nunca dirá nada que pueda molestar a la opinión pública y tampoco tiene un pasado oculto que arruine su carrera.

Por ahora, la influencer virtual Rozy cuenta con 123.000 seguidores en Instagram y participó en un anuncio que fue visto por más de 11 millones de personas. Ya más de 100 empresas mostraron interés en colaborar con ella. Se estima que para finales de año llegará a reportar más de un millón de dólares en ingresos publicitarios.

En redes, muchos de sus seguidores ni siquiera se dieron cuenta de que es un humanoide virtual, y otros no creen que no exista. Su diseño es tan avanzado que es muy difícil darse cuenta de que se trata de una persona virtual.

Una influencer virtual…no tan virtual

Rozy está a punto de superar el conocido ‘uncanny valley’ (el valle inquietante). Es decir, que el resultado y sus movimientos son tan humanos que, por increíble que parezca, es capaz de hacer creer a nuestro cerebro que se trata de algo real. Por lo que, al final , la empresa coreana consiguió que provoque la misma empatía que una persona de carne y hueso.

Asimismo, está diseñada para que coincida con los looks favoritos de los millenials, aquellos nacidos entre los años 80 y el año 2000.

Además, se le enseñaron 800 expresiones faciales y movimientos diferentes, a través de la captura de la imagen 3D de un actor real. Todo esto logra que la gente se sienta identificada con ella, que no se cuestione si es real o no y que además, acepten a Rozy como si fuera otra persona más que sube sus fotografías a Instagram.

¿Dónde está el éxito de Rozy?

Si uno mira el perfil de la influencer en Instagram se queda boquiabierto del resultado tan real que han logrado con Rozy. Pero la cuestión aquí es si esta nueva figura vino para quedarse y revolucionar el mercado del marketing en las redes sociales. O por lo contrario, es una anécdota curiosa más.

La primera duda que surge en este caso es que el éxito de las influencers se basa en la cercanía que la identifica con los usuarios. Las marcas buscan gente de a pie, real, variada, con sus imperfecciones, como cualquier otra persona. Esta cercanía con la realidad hizo que llegue de forma más directa al clientes a quien las marcas quieren vender su producto.

Sin embargo, en el caso de Rozy, y otras figuras virtuales, no se cumple la ley principal en la que se sustenta la existencia y la utilidad de los influencers: la realidad.

Más contenido por Andrés Tovar