La cardióloga internista y psicocardióloga Pamela Féliz (@psicocardio) advirtió que reprimir las emociones puede tener consecuencias graves para la salud cardiovascular, ya que las personas que tienden a inhibir lo que sienten presentan mayor propensión a sufrir infartos, alteraciones de la presión arterial y otros trastornos del corazón.
Féliz explicó que este patrón emocional está asociado con lo que en psicología se conoce como “personalidad tipo D”, caracterizada por la tendencia a manejar emociones negativas, evitar la expresión de sentimientos, mostrar irritabilidad y experimentar tristeza o estrés de manera persistente.
Estas declaraciones fueron ofrecidas durante una entrevista en el programa Más que Noticias, que se transmite de lunes a viernes por CDN, canal 37, a las 8:00 p.m., donde la especialista resaltó la importancia de reconocer los signos emocionales que pueden afectar el corazón y buscar acompañamiento profesional.
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“La evidencia científica muestra que muchos pacientes que sufren eventos coronarios, como infartos, presentan una personalidad tipo D. Son personas que viven con estrés crónico, inflamación constante y menor adherencia a los tratamientos médicos”, detalló la doctora.
Asimismo, Féliz enfatizó que el abordaje integral del paciente resulta esencial: “No basta con tratar el dolor de pecho o la presión alta; debemos observar también la parte psicosocial. El corazón no solo se enferma por colesterol o hipertensión, también por lo que callamos”.
Entre los síntomas de alerta mencionó dolor torácico, palpitaciones, mareos, fatiga, insomnio. También falta de aire, los cuales deben motivar a una consulta con un cardiólogo. Además, recomendó realizar actividad física regular, mantener una alimentación balanceada y practicar ejercicios de respiración, mindfulness o yoga.
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Finalmente, la especialista destacó el valor de la empatía y el acompañamiento emocional tanto para quienes viven con esta personalidad como para sus allegados. “A veces solo basta preguntar: ‘¿Cómo te sientes?’ o ‘¿Cómo puedo ayudarte?, sin juzgar ni presionar. Eso puede salvar un corazón, literal y emocionalmente”, sostuvo.