La psicóloga y coach laboral Ginger Bejarano advirtió sobre el impacto de la sobreestimulación digital en el rendimiento laboral. Señaló que el acceso constante a las pantallas está generando un “costo invisible” en la productividad y la toma de decisiones. Además, esta exposición continua afecta la salud mental de los trabajadores.
Bejarano explicó que la dopamina, lejos de ser la causante directa del placer, actúa como un mecanismo que anticipa la recompensa, guiando al cerebro hacia actividades que previamente generaron satisfacción. Sin embargo, cuando esa recompensa proviene del consumo constante de redes sociales y contenido digital inmediato, se produce lo que calificó como “dopamina barata”, fácil de obtener y altamente adictiva.
Durante una entrevista en el programa Más que Noticias, que se transmite de lunes a viernes por CDN, canal 37, a las 8:00 de la noche, la especialista habló sobre los efectos de la tecnología en el trabajo. Señaló que el escroleo constante y la exposición continua a estímulos digitales están reduciendo la capacidad de concentración. Además, esto afecta negativamente el análisis crítico en los espacios laborales.
El contenido que se consume: ¿Cómo impacta el algoritmo en nuestra concentración diaria?
“Cuando el cerebro se acostumbra a recibir gratificación inmediata, evita las tareas que requieren esfuerzo o que implican conversaciones difíciles”, explicó. En el caso de los líderes empresariales, esta conducta puede traducirse en evasión de conflictos, postergación de decisiones importantes y menor efectividad en la gestión de equipos.
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La experta indicó que no solo se trata del tiempo frente a la pantalla, sino también del tipo de contenido que se consume. No es lo mismo participar en un curso virtual con un objetivo claro que pasar una hora navegando sin propósito en redes sociales. Esta sobreestimulación visual, afirmó, puede generar sensación de “mente nublada”, pérdida de noción del tiempo y disminución del raciocinio inmediato.
Entre las señales de alerta que podrían indicar una posible adicción digital se encuentra desbloquear el celular de forma inconsciente y repetida. También está salir de una aplicación y regresar a ella sin razón aparente. Además, usar simultáneamente la televisión y el teléfono móvil sin ser plenamente consciente del tiempo dedicado a cada uno puede ser otra señal.
¿Deben las empresas limitar el uso del celular en horario laboral?
En el ámbito empresarial, Bejarano considera que prohibir el uso del celular no es la solución definitiva. Propone, en cambio, desarrollar planes de bienestar laboral que fomenten una cultura organizacional saludable, con campañas educativas sobre el uso consciente de la tecnología, pausas activas, interacción presencial entre compañeros y límites claros en el consumo digital.
“Así como nos entrenamos para usar la tecnología, también podemos entrenarnos para usarla mejor”, sostuvo. La clave, según explicó, es crear un ecosistema donde el trabajador comprenda que el uso excesivo no solo afecta la productividad. Esta también afecta la salud cerebral, la calidad de las decisiones y la estabilidad laboral.
Finalmente, la psicóloga enfatizó que la sobreestimulación digital no es un problema aislado, sino un fenómeno que impacta tanto a empleados como a líderes, padres y dueños de negocios. Por ello, llamó a promover mayor conciencia sobre el uso de las pantallas y a buscar un equilibrio que permita convivir con la tecnología sin sacrificar el bienestar ni el rendimiento profesional.