La diabetes es una enfermedad caracterizada por los altos niveles de glucosa (azúcar) en sangre, por un defecto en la hormona fabricada por el páncreas, llamada insulina, la cual permite que la glucosa pase de la sangre a las células, para que el cuerpo fabrique energía. Cuando una persona es diagnosticada con diabetes, su vida puede cambiar drásticamente, porque esta enfermedad puede afectar muchas áreas de su salud. Uno de los órganos más afectados cuando los niveles de azúcar en sangre se elevan demasiado, son los ojos.
Según indica la doctora estadounidense Madeline L. Romeu, las personas diabéticas tienen mayor riesgo de desarrollar enfermedades que causan ceguera, como las cataratas, la degeneración macular y el glaucoma.
En los Estados Unidos, los casos de diabetes son más altos en algunos grupos que en otros, siendo los latinos 1.7 veces más propensos a desarrollar diabetes que las personas de raza blanca que no son latinas.
Además de los factores hereditarios, existen factores ambientales que pueden causar el desarrollo de condiciones visuales, siendo la causa número uno la exposición a la radiación ultravioleta, la cual se asocia con el daño a la retina del ojo. Esta radiación también puede afectar la calidad de la vista, porque el resplandor pueda causar fatiga ocular.
Es recomendable que las personas diabéticas utilicen lentes protectores para ayudar a evitar el daño visual causado por los rayos ultravioletas. Además, es importante que se mantengan haciéndose chequeos visuales regularmente, ya que algunas veces, las enfermedades visuales se desarrollan silenciosamente.
Fuente: Revista NutritivaH.