Miami, Florida. – La comunidad dominicana en Florida está de luto por el fallecimiento de Doña Dominga Estévez Peña, quien dedicó su vida al servicio y la filantropía. Reconocida como la enfermera más longeva de la diáspora, su labor durante la pandemia del COVID-19 y su dedicación a obras sociales dejaron una huella imborrable entre los hispanos.
Nacida el 4 de agosto de 1929 en Dajabón, República Dominicana, Doña Dominga construyó una trayectoria destacada en el ámbito de la salud. Egresada de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) como enfermera y técnica en Rayos X, trabajó en hospitales clave de su país y en Puerto Rico antes de establecerse en Florida.
LE RECOMENDAMOS LEER:
Reconocimientos a la trayectoria humanitaria de doña Dominga Estévez
En 2023, el Consulado General de República Dominicana en Miami y el INDEX la reconocieron por su valiosa contribución a la comunidad. Su entrega se reflejó en acciones como tejer gorros para niños con cáncer y confeccionar mascarillas durante la pandemia, incluso cerca de sus 100 años.
Martha Sang, su hija, destacó que su madre falleció rodeada del amor de sus hijos y dejó un legado de valores y responsabilidad social. “Fue un ejemplo de vida, casada durante 64 años con mi padre, Juan Ramón Peña. Siempre buscó ser útil, incluso ayudando en mi restaurante hasta el último momento”, señaló.
Según su voluntad, el cuerpo de Doña Dominga será velado este lunes 20 de enero desde las 6 de la tarde hasta las 12 de la medianoche en la Funeraria Caballero Rivero, ubicada en el 373 West de la 9 St en Hialeah, Florida, 33010. Se espera la presencia de familiares, amigos y representantes de entidades comunitarias.
LE RECOMENDAMOS LEER:
Una vida de contribuciones significativas
Doña Dominga trabajó en hospitales como el Juan Pablo Pina, Ricardo Limardo y Robert Read Cabral, donde brindó atención a miles de niños. Posteriormente, emigró a Puerto Rico y Florida, destacándose en centros médicos como el Hospital Presbiteriano y Saint Croix en las Islas Vírgenes.
La comunidad dominicana recuerda con respeto y admiración a Doña Dominga Estévez Peña, cuyo ejemplo de servicio y amor por sus raíces deja una marca indeleble. Su legado trasciende fronteras, inspirando a futuras generaciones.