Santo Domingo, RD. – Willie Colón, uno de los pilares fundamentales de la salsa y conocido como “El Malo del Bronx” o “El Varón de la Salsa”, falleció este sábado 21 de febrero a los 75 años en Nueva York. Su familia confirmó la noticia a través de un comunicado en sus redes sociales: “Es con profunda tristeza que anunciamos el fallecimiento de nuestro amado esposo, padre y renombrado músico, Willie Colón. Partió en paz y rodeado de su amada familia”. Había sido hospitalizado días antes por complicaciones de salud, incluyendo problemas respiratorios y cardíacos.
Nacido como William Anthony Colón Román el 28 de abril de 1950 en el South Bronx, Nueva York, de padres puertorriqueños, creció en un entorno nuyorican que definió su sonido urbano. Autodidacta en el trombón (inició con trompeta, pero se cambió por el instrumento que lo inmortalizó), firmó con Fania Records a los 17 años tras impresionar a Johnny Pacheco. Allí se convirtió en figura clave de la salsa neoyorquina de los años 60 y 70, fusionando ritmos afrocubanos, jazz, mambo y elementos sociales y políticos.
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Inicios, éxitos y colaboraciones legendarias
Colón debutó en 1967 con “El Malo”, álbum que le dio su apodo y marcó el estilo callejero y rebelde de la salsa. Su colaboración más icónica fue con Héctor Lavoe (1967-1975), con quien grabó clásicos como “El día de mi suerte”, “Todo tiene su final” y “Calle Luna, Calle Sol”. Tras la salida de Lavoe, formó dúo con Rubén Blades, produciendo el álbum histórico “Siembra” (1978), que incluye himnos como “Pedro Navaja” y “Plástico”. Como solista, compositor y productor, creó éxitos eternos: “Idilio”, “Gitana”, “El gran varón” y “La murga”. Produjo para artistas como Celia Cruz y expandió la salsa hacia temas sociales, políticos y conciencia latina.
Legado y reconocimientos
Willie Colón grabó más de 40 álbumes, vendió millones de copias y llevó la salsa a escenarios globales. Es considerado el “arquitecto de la salsa urbana”, pionero en politizar el género y reflejar la realidad del barrio. Recibió múltiples premios, incluyendo Grammys Latinos honoríficos, ASCAP y reconocimientos por su contribución cultural. Su trombón se volvió símbolo de identidad latina y neoyorquina.
El mundo de la salsa llora hoy a un gigante. Como dijo su manager, “Willie no solo cambió la salsa: la expandió, la politizó y la llevó donde nunca había estado”. Su música sigue viva en generaciones enteras.