Tokio, Japón – Durante muchos años, Nintendo centró sus esfuerzos en mantener a sus icónicos personajes, como Mario y Zelda, exclusivamente en sus consolas. Sin embargo, en los últimos años, la compañía japonesa ha comenzado a adoptar una nueva estrategia para llegar a un público más amplio, expandiendo su presencia más allá de los videojuegos tradicionales hacia productos derivados como películas, parques temáticos y otros medios.
Un giro hacia nuevos horizontes
En junio de 2023, Shigeru Miyamoto, el creador de Mario Bros., reconoció en una reunión con accionistas que «hay un límite en el número de personas en el mundo a las que puede llegar una consola». Este cambio de enfoque es evidente en varias iniciativas de la compañía. Recientemente, se inauguró en Japón un museo dedicado a la historia de Nintendo, y el próximo 11 de diciembre abrirá en el parque Universal Studios de Osaka un espacio dedicado a Donkey Kong, uno de sus personajes más emblemáticos
Además, Nintendo ha dado el salto al cine. Tras el éxito de taquilla de la película «Super Mario Bros.» en 2023, se ha confirmado que habrá una secuela programada para 2026, además de una película basada en el universo de Zelda. Este es un paso significativo para una empresa que tradicionalmente ha sido reacia a explotar sus franquicias en medios externos.
El origen del cambio: la reflexión interna
Este cambio de dirección comenzó a gestarse en la primera década de los 2000. Después de las malas ventas de consolas como la Nintendo 64 y la GameCube, la compañía emprendió un proceso de reflexión interna. En ese contexto, el presidente de la compañía en ese momento, Satoru Iwata, presentó un plan para «expandir la población de jugadores». Su visión era llevar el «virus de los videojuegos» a personas que nunca antes habían tocado un control.
Este enfoque dio lugar al lanzamiento de dos de las consolas más exitosas de la historia de Nintendo: la DS, una máquina portátil con dos pantallas, y la Wii, que se controlaba con un mando a distancia innovador. Ambas consolas superaron los 100 millones de unidades vendidas, marcando un hito para la compañía.
Sin embargo, tras el fracaso comercial de la Nintendo 3DS y especialmente la Wii U, Iwata ajustó su estrategia. El objetivo era dar a conocer los personajes de Nintendo más allá de los videojuegos, llevando sus licencias a productos y experiencias que fueran parte de la vida cotidiana de los consumidores.
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Expansión de la marca a nuevos productos
Bajo esta nueva estrategia, Nintendo comenzó a vender productos como peluches y golosinas, llevando a sus personajes a supermercados y tiendas en todo el mundo. Según el analista Florent Gorges, los productos de Nintendo, antes difíciles de encontrar, ahora estaban presentes en casi todos los rincones del mercado. Esta expansión de la marca fue fundamental para fortalecer la relación de la compañía con sus fans más allá de los videojuegos.
«Vimos los productos Nintendo inundar hasta los supermercados, cuando antes había que madrugar para encontrar dulces de alguno de sus personajes», agregó Gorges.
Nintendo como «agencia de talentos»
Shigeru Miyamoto ha comparado a Nintendo con una «agencia de talentos» para sus personajes. A diferencia de empresas como Disney, que adquieren franquicias para desarrollarlas internamente, Nintendo sigue siendo principalmente una compañía de videojuegos. Más del 90% de sus ingresos provienen de las consolas y juegos de la familia Switch.
No obstante, en el resto de los medios, Nintendo se enfoca en lo que puede hacer por sí misma, colaborando con otros actores como Universal Studios para las atracciones temáticas de Mario y con estudios externos para sus películas. Este enfoque le ha permitido mantenerse fiel a su identidad mientras aprovecha las oportunidades de expansión en otros sectores.
Lecciones de Pokémon
Nintendo también ha aprendido de otras franquicias de videojuegos que han alcanzado un éxito masivo más allá de los videojuegos. Un claro ejemplo es Pokémon, cuyos derechos de distribución fueron gestionados por Nintendo durante un tiempo. El fenómeno de Pokémon demostró que los personajes de los videojuegos pueden ser un éxito en productos de consumo, como peluches y ropa, incluso si las personas no son jugadores.
Kensaku Namera, analista de Nomura Securities, explica que el éxito de Pokémon ha sido una fuente de inspiración para Nintendo, motivándola a explotar más sus propias franquicias. «Muchos niños aman a Pikachu y compran sus peluches, incluso si no juegan a los videojuegos», comenta Namera. Para Nintendo, exponer a los consumidores a personajes como Mario o Yoshi a través de productos derivados puede ser el primer paso para atraerlos hacia sus consolas.
Con información de AFP