Las parejas de celebridades al parecer por regla no duran mucho tiempo. Aunque casi todos terminan su relación eventualmente, hay algunas que quedan en la memoria por ser más escandalosas o dolorosas, también están las que alegran a sus fanáticos con la noticia de una ruptura porque sus seguidores entendían no era la persona correcta.
Aquí te presentamos algunas de ellas:

En 2009 Chris Brown se declaró culpable de haber maltratado a Rihanna. ¿Se necesitan más motivos para alegrarse de su ruptura?

Cuánto hemos disfrutado con las relaciones de Brad Pitt con Gwyneth Paltrow, Jennifer Aniston y Angelina Jolie. Y para que tuvieran lugar, primero tuvo que romper con Juliette Lewis.

Muchos culparon a Kevin Federline del declive de la cantante y la lucha que mantuvieron por la custodia de sus hijos es lo más parecido a Kramer contra Kramer que hemos vivido recientemente.

Charlize Theron le hizo “ghosting” a Sean Penn. O sea, lo abandonó sin explicación alguna y ni siquiera le contestó el teléfono. Por algo será.

No dudamos de la capacidad de seducción del actor, que ha conquistado a algunas de las mujeres más bellas y carismáticas del mundo. Tampoco dudamos de su fama de difícil

Tanto que hasta la reina del pop, experta en relaciones con hombres complicados, tampoco le aguantó.

Sabemos que Russell es un hombre muy divertido, pero tener un novio que parece que no se ha lavado el pelo en semanas, le pasa factura a cualquiera.

Pasarán los años, inventarán un medidor de amor que constate científicamente que Tom Cruise y Nicole Kidman se quisieron muchísimo y, aun así, seguiremos sin creernos esta relación.

Casarse con Tom, además, implicaba casarse con la cienciología. Y tener un hijo con alguien a quien luego verás comerse tu propia placenta no debe de ser plato de buen gusto.

La pareja con menos signos vitales de todo Hollywood. Su ruptura permitió que cada uno de ellos encontrara a alguien más que les llenara de vida, según ellos mismos han expresado.