Estados Unidos es el socio comercial más importante de la República Dominicana. Constituye el mayor destino de las exportaciones de bienes y servicios, la fuente más importante de remesas familiares y el inversionista extranjero, directo y de cartera, de mayor relevancia en el país.
Esa interdependencia se refleja en una relación cuantitativa ventajosa para la economía dominicana: por cada punto de crecimiento del producto interno bruto (PIB) estadounidense. La economía nacional se expande alrededor de dos puntos porcentuales. En ese contexto, resulta indispensable seguir de cerca la trayectoria económica de esa nación.
Durante el año 2025, la errática política arancelaria estadounidense, junto con las reiteradas críticas de Donald Trump a Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, crearon perturbaciones que impactaron de forma negativa tanto en la economía de Estados Unidos, como en la del resto del mundo.
A noviembre, la tasa de desempleo en Estados Unidos subió hasta un 4.6%. Esto representa 0.6 puntos porcentuales por encima del nivel de pleno empleo observado en enero. Por su parte, la inflación interanual, a pesar de que bajó a un 2.7%, se mantiene muy por encima de la meta del 2%.
Ojalá que el Niño Jesús les traiga a todos los dominicanos un mejor entorno internacional en 2026. Esto facilitaría el trabajo al Banco Central y al Ministerio de Hacienda, entidades encargadas del diseño y ejecución de la política económica necesaria para mejorar las condiciones de vida de todos los dominicanos.