Jaime Aristy Escuder califica de irracional sustituir carbón de Punta Catalina por biomasa

Jaime Aristy Escuder

Santo Domingo, RD. La propuesta de convertir a la Central Termoeléctrica Punta Catalina (CPTC) para que utilice biomasa es irracional. Esa central eléctrica de 752MW, que se inauguró el 29 de julio pasado, se construyó con la tecnología más avanzada disponible para ese tipo de generadoras, con el objetivo de producir, a precios muy competitivos, el 30% de toda la electricidad del SENI.

Generalmente, las centrales que utilizan biomasa tienen una capacidad que oscila alrededor de los 25MW. La más grande en los Estados Unidos tiene 114 MW y la más grande en el mundo lo fue, por un breve período de tiempo, una planta a carbón que, después de estar operando por 50 años en el Reino Unido, fue convertida a biomasa. Esa fue la central eléctrica a carbón Ironbridge, consistente en dos unidades de 500 MW cada una, que se construyó entre 1963 y 1969.

Después de agotar su vida útil hacia el año 2013, y debido a la necesidad de realizar nuevas y grandes inversiones en sus equipos de control de emisiones de gases, se decidió convertir a biomasa por la presión de los ambientalistas. Esa conversión disminuyó su capacidad total de 1,000MW a 740MW, lo cual redujo sus ingresos, eficiencia, competitividad y rentabilidad. En el año 2015 cerró sus puertas y comenzaron los preparativos para su demolición.

En el caso de Punta Catalina, una central nueva con un moderno sistema de control de emisiones, su conversión a biomasa también provocaría una reducción de su capacidad, competitividad, ingresos y rentabilidad. En primer lugar, por el impacto negativo que produciría el cambio de tecnología de combustión. En segundo lugar, porque el país no será capaz de producir anualmente los cinco millones de toneladas de biomasa que se requerirán para operarla a plena capacidad. Hay que destacar que en este país no hay parques como el de Yellowstone (el del Oso Yogi), que supla toda la biomasa que quemaría regularmente Punta Catalina.

En la República Dominicana existe una generadora de electricidad a biomasa, conectada al SENI, que tiene una capacidad de 30MW, pero no hay suficiente combustible vegetal, que es el bagazo de caña, para operarla a plena capacidad todo el año. Por ese motivo, esa empresa también utiliza carbón mineral durante su proceso de generación de electricidad.

Esa evidencia me lleva a recomendarle a las autoridades actuales que operen a Punta Catalina, por lo menos durante los próximos 50 años, con la tecnología que se diseñó y construyó. Así beneficiarán a todo el pueblo dominicano y no solo a un grupo, que pudiera estar interesado en el fracaso de esa central.

Por: Jaime Aristy Escuder

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