Santo Domingo RD.- La llegada del Covid-19 encontró al mundo realizando sus tareas cotidianas. Tal es el caso de tres dominicanos trabajadores en cruceros, quienes nunca imaginaron que quedarían atrapados en su propio lugar de trabajo.

En el puerto de Genova, Italia, llevaban más de un mes en un barco en espera de su retorno a territorio dominicano, desde donde salieron en busca de una mejor calidad de vida para ellos y sus familias.

La travesía iniciaba con un vuelo hacia Japón el 12 de enero para abordar dos días después en Fukuoka, ciudad japonesa, el crucero MSC Splendida. Desconociendo lo que sucedería.

Estando en aguas de otros continentes recibieron las primeras informaciones del peligro al que se enfrentaría el mundo, por lo que cuando el virus llegó a Republica Dominicana advirtieron a sus familiares del riesgo.

Por más de 30 días estuvieron encerrados en una habitación sin poder ir a otras áreas del barco.

Narran lo difícil que ha sido para ellos estar encerrado en una habitación, sin poder salir y lejos de sus seres queridos.

Describen la experiencia como frustrante.

El psiquiatra José Miguel Gómez, experto en la conducta humana, advierte que la condición de encierro en un barco por varias semanas podría aumentar los niveles de tensión nerviosismo, ansiedad y desesperación.

Explica que el ser humano tiene una tendencia social, y el estar confinado en una habitación podría generar un trastorno disociativo, incluso en personas más vulnerables desde el punto de vista psicológico, podrían surgir ideas suicidas y hasta llegar a ejecutarlas.

Sin embargo este caso no tuvo un trágico final. Gracias al reportaje de La Verdad Fondo de nuestra periodista Kirsis Díaz, transmitido por CDN, estos tres dominicanos lograron retornar al país.

Arribaron por el Aeropuerto Internaciones Las Américas. Inmediatamente fueron llevados a un centro de aislamiento social donde tras los análisis correspondientes permanecerían por un período de 14 a 15 días sin contacto con ninguna persona del exterior.

Cientos de dominicanos parten cada año con contratos a trabajar en cruceros.

Al ser preguntado sobre qué hacer en estos casos, el director de Autoridad Portuaria Dominicana, Víctor Gómez Casanova, sostuvo que las personas varadas en cruceros tienen la opción de escribir a través de las redes sociales @portuariard y llamar al 829-761-3434 que es una línea de emergencia de la Autoridad Portuaria para que estos canalicen la solicitud de ayuda humanitaria.