Viernes y sábado las bancas se vaciaron en el partido entre los Padres de San Diego y los Cardenales de San Luis, en una serie de tono algo de forma peligrosa con los protagonistas de este nuevo capítulo fueron Manny Machado, Willson Contreras y el coach Jon Jay.
La noche del sábado se volvió aún más caliente que la del viernes, cuando ya se había producido un incidente similar.
Dos pelotazos a Contreras y dos a Manny Machado: la mecha encendida
Todo comenzó en la cuarta entrada, cuando Willson Contreras recibió pelotazo en la muñeca por un pitcheo de Randy Vásquez, lanzador de los Padres. El gesto de disculpa posterior del lanzador no fue suficiente para calmar las aguas.
La situación ya venía tensa desde el juego anterior, cuando Contreras también recibió pelotazo, en esa ocasión por Nick Pivetta, lo que había provocado una primera confrontación que dejó las bancas vacías por unos minutos.
En la parte baja de la quinta, Machado recibió un pelotazo de Matthew Liberatore, y los árbitros no esperaron más: se emitieron advertencias a ambos equipos.
Explota el caos en la novena: se vacían las bancas
Pero el verdadero descontrol llegó en la novena entrada, cuando los bates y las emociones estaban al rojo vivo.
Tras una jugada tensa, Manny Machado y Jon Jay intercambiaron palabras acaloradas cerca del infield. La escena fue tan intensa que los jugadores y coaches de ambos equipos saltaron al terreno, generando un momento caótico. Empujones, gritos, tensión al máximo nivel. Todo el infield se llenó en segundos.
Contreras, el pacificador inesperado
En medio del caos, fue Willson Contreras, el mismo que había sido golpeado dos veces en la serie, quien dio una clase de liderazgo y madurez. Sujetó a Machado con fuerza y lo acompañó caminando hasta la primera base.
«No quería que pasara algo peor, una pelea que nos deje fuera o nos lesione. Ya estoy cansado de esto», dijo Contreras al final del juego.
Declaraciones de Willson Contreras: «Estoy bastante harto»
El venezolano no ocultó su frustración en rueda de prensa:
“Estoy bastante harto. Como dije hoy, no busco lesionarme ni romperme la mano ni el dedo. Creo que nadie sentirá lástima por mí, pero con eso basta. Sé que no intentan golpearme a propósito, pero cuando te golpean en la muñeca, como me pasó esta noche, da mucho miedo”.
¿Sanciones en camino?
Hasta el momento, solo Jon Jay fue expulsado del juego. Sin embargo, se espera que las Grandes Ligas revisen el caso y anuncien posibles sanciones disciplinarias.
La serie entre Padres y Cardenales se ha convertido en una batalla emocional, y cualquier nuevo roce podría desatar consecuencias mayores. Hay ojos puestos en el próximo enfrentamiento.