Santo Domingo.- El jugador de los Gigantes del Cibao, Johan Rojas, expresó su incomodidad con el cuerpo arbitral de Lidom tras una controversial jugada ocurrida en el partido del martes de los Tigres del Licey con su equipo.
Rojas publicó una historia a través de su cuenta de Instagram cuestionando una decisión del centro de revisiones de la La Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (Lidom), luego de que una jugada clave en el home plate fuera revertida a favor del Licey.
“En la Lidom lo que tienen es un relajo con ese umpire, vayan a ver las 2 jugadas una ellos y una nosotros”, escribió el jugador.

Johan Rojas dijo que, si Lidom no hace algo con los umpires, siempre el licey estará ganando en todo porque los árbitros siempre se van a favor del equipo azul.
Recomendamos leer:
“Si la Lidom no hace algo con los umpires y los umpires que revisan las jugadas, siempre el Licey estará ganando en todo porque esto umpire todo lo ponen a favor del Licey. El que va a jugar en contra del Licey tiene que ganarle al Licey, a los 4 umpire y a los 2 umpire más que están en revisión”, aseguró el outfielder.
La crítica de Rojas también señala otra jugada del partido, en la que Michael de la Cruz, receptor del Licey, señalado visualmente por presuntamente bloquear el home plate en una acción que culminó con el corredor siendo puesto out.
A diferencia de lo ocurrido con la jugada de Mel Rojas Jr., esta acción no fue revisada ni considerada como obstrucción. Aunque en los videos del encuentro se observa al receptor azul ocupando parte del plato antes y durante el contacto. Para los Gigantes, esta situación evidenció un trato desigual en la aplicación de la regla.
¿Qué dice la regla?
La regla sobre el bloqueo del plato prohíbe que un receptor bloquee el camino a un corredor a menos que el receptor tenga la pelota en su posesión o que el tiro esté obligando al receptor a estar en la trayectoria para fildear el tiro. En esencia, el receptor puede chocar con el corredor solo si está listo para atrapar la bola y el corredor no se desvía.