Qué efectos generan las drogas en los bebés ?

Qué efectos generan las drogas en los bebés?

El corazón, el cerebro y el riñón, los órganos más afectados

El caso de una beba de once meses internada a fines de junio con un cuadro agudo de intoxicación de cocaína y éxtasis en un sanatorio de Punta del Este alertó a la sociedad sobre los peligros del consumo de drogas en bebés e inclusive fetos.

Los exámenes de laboratorio efectuados a la criatura confirmaron la ingesta de cocaína, anfetaminas, éxtasis y metanfetaminas a través de la leche materna.

Según declaró a los médicos del sanatorio uruguayo donde acudió ante la emergencia, la madre de la pequeña, una mujer argentina de 25 años, reconoció que ese fin de semana realizó una fiesta con su pareja en la cual se produjo una “ingesta masiva de drogas de todo tipo” por parte de los participantes.

Y luego adujo que había consumido éxtasis y cocaína en la fiesta, pero dijo desconocer el hecho de que los narcóticos pasaran a la leche materna.
La doctora Geraldine Peronace, médica psiquiatra especialista en adicciones, explicó a Infobae los efectos nocivos que puede causar la droga en el cuerpo de un bebé de once meses, como en este caso.

“La droga que llega a un bebé a través de la leche materna afecta en forma muy notoria el desarrollo y crecimiento. Se trata de una época en plena ebullición celular donde las neuronas en el cerebro y las células en los diferentes órganos se están reproduciendo en forma masiva, por lo que la toxicidad de una o más drogas es un peligro notorio para su vida”, explicó la especialista.

Alimento tóxico

“Cada cuerpo reacciona de una manera muy distinta al consumo de drogas. Va a depender de la vulnerabilidad biológica de cada ser humano y de la cantidad de toxicidad acumulada en su cuerpo. A algunos el éxtasis los hace bailar más fuerte y a otros directamente los mata”, graficó Peronace.

En el caso de la beba, la experta afirmó que a través del alimento esencial que es la leche materna, los tóxicos de una droga, alcohol o tabaco pasan a la menor. “En caso de que se confirme que haya rastros de cocaína o anfetaminas, hay que tener cuidado en los órganos blanco: el corazón, el cerebro y el riñón”.

“Además, la cocaína genera necrosis en las arterias, por lo que se generan pequeñas isquemias que van matando de a pedacitos el conducto y puede generar un infarto”, agregó Peronece.

Respecto a la madre, la especialista remarcó que necesita un tratamiento urgente de desintoxicación, además de un tratamiento psicológico y psiquiátrico para volver a tener un vínculo sano y de buen desarrollo con su beba. “Hoy sabemos que las neuronas se regeneran. Hay neurogénesis. Si esta beba empieza con un tratamiento y seguimento desde el amor y la salud, las nuevas neuronas que crecerán lo harán en forma sana y no debería generar alteraciones cognitivas ni conductuales”.

Laura Tamame, de la Asociación Argentina de Puericultura, explicó que la droga en el cuerpo de la menor va a provocar mayores daños que a un adulto.

“Nacemos muy indefensos. Y allí es cuando el cerebro y el resto de los órganos comienzan a desarrollarse. La droga detiene el crecimiento normal de la criatura. El alcohol, el tabaco y todas las drogas prohibidas, generan reacciones y adicción. Todas en su diferente medida”, indicó Tamame.

Y agregó: “El daño que genera la droga afecta también al sistema nervioso central, alterando también su crecimiento y atentando contra su vida”.

Las drogas pueden estar más de 60 horas en el cuerpo, ya que los bebés las eliminan más tardíamente. Y mientras las tienen en el cuerpo, le generan un mal.

  • Efectos de distintas drogas en bebés y chicos

Cannabis

El hachís y la marihuana producen la reducción de peso en los recién nacidos y la alteración de las funciones cognitivas-mentales de los niños. También, la aparición de trastornos de atención e hiperactividad.

Cocaína

El consumo de cocaína genera lesiones cerebrales permanentes y es el motivo de que muchos niños padezcan hiperactividad o crezcan con trastornos de personalidad y de la organización de la respuesta a estímulos ambientales, con retraso cognitivo. En la vida adulta van a tener una mayor predisposición a padecer trastornos neuropsiquiátricos.

Anfetaminas y drogas sintéticas

El consumo de anfetaminas y drogas de síntesis (“pastillas”, éxtasis…) tiene un impacto negativo sobre el crecimiento incrementando el riesgo de que los recién nacidos presenten malformaciones cardíacas y paladar hendido. La ingesta materna de éxtasis durante el embarazo se relaciona con un mayor riesgo de malformaciones congénitas.

Heroína y otros opiáceos

Los embarazos de mujeres consumidoras de opiáceos son considerados como de alto riesgo, siendo frecuentes los abortos espontáneos, los partos prematuros o con retraso del crecimiento, así como las muertes fetales intrauterinas.

Los hijos de estas madres tienen como riesgo añadido la posibilidad de transmisión intraparto de la infección materna por hepatitis B o VIH/sida. Entre el 60% y el 80% de los nacidos de madres heroinómanas presentan en el momento del nacimiento un síndrome de abstinencia en diversos grados.

Fuente: Infobae

Queremos ofrecerte lo mejor de nosotros
¿Te gusta el contenido de este artículo?

COMPARTIR
AnteriorJueces SCJ se retiran a deliberar sobre apelación implicados caso Odebrecht
SiguienteVelan restos de joven arrollado por un vehículo que le habían dado a un hombre para lavarlo