Santo Domingo, RD. – En los últimos diez años, la República Dominicana ha experimentado una reducción significativa del hambre en su población, según informes de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Durante el periodo de 2014–2016, la prevalencia de la subalimentación rondaba el 12.3 %, cifra que refleja retos persistentes en acceso a alimentos básicos y suficientes para toda la población.
En años recientes, esa tendencia descendente se ha acelerado de manera notable, con resultados medibles en la última década. Entre 2018 y 2021, el índice de hambre cayó de 8.3 % a 6.7 %, marcando un avance importante en comparación con otros países que enfrentaron incrementos en tasas similares.
Este descenso continuó en el quinquenio más reciente, ya que los datos de 2020 a 2023 mostraron una caída de 8.7 % a 4.6 %. Esto representa una reducción de más del 50 % en ese lapso y un alivio sustancial para miles de familias dominicanas.
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Factores detrás del progreso
Expertos atribuyen este avance a una combinación de políticas públicas dirigidas a fortalecer la seguridad alimentaria y mejorar el acceso a alimentos. Entre las acciones más citadas están el fortalecimiento del sector agropecuario, con apoyos a productores y a la producción local, y programas sociales que amplían la cobertura de asistencia alimentaria para sectores vulnerables.
Además, la expansión de programas como Supérate, mercados populares con precios accesibles y comedores económicos ha contribuido a mejorar la distribución de alimentos. Estos esfuerzos han llegado a más de un millón de hogares en situación de vulnerabilidad.
Las medidas también combinan incentivos a la producción y apoyos crediticios. Además, aplican estrategias para garantizar productos esenciales. De esta forma, el Gobierno reduce barreras de acceso alimentario en sectores vulnerables.
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Resultados más recientes y perspectiva futura
Según el informe “El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2025”, la tasa de subalimentación en la República Dominicana se redujo a 3.6 % en 2025, ubicándose por debajo de muchos promedios regionales y confirmando una continuidad en la tendencia positiva.
Este avance sitúa al país en una posición más fuerte en la lucha contra el hambre, acercándolo a las metas del Objetivo de Desarrollo Sostenible de la ONU de alcanzar “Hambre Cero” para 2026. Las autoridades dominicanas han destacado que mantener y mejorar estas condiciones dependerá de la continuidad de políticas públicas sostenibles e inclusión social ampliada.
En resumen, la República Dominicana ha logrado disminuir de forma constante la prevalencia de hambre en la última década. Estos resultados reflejan tanto esfuerzos gubernamentales como cooperación internacional para mejorar la seguridad alimentaria del país.