Santo Domingo. Cada vez es más común escuchar casos de personas que, sin pertenecer a una organización criminal, terminan siendo investigadas porque prestaron su cuenta bancaria, realizaron una transferencia «por un favor» o retiraron dinero para un tercero.
Con la ayuda del experto en prevención de fraude y antilavado de activos, Emerson Díaz Cabral, explicamos qué es el pitufeo, una técnica utilizada por organizaciones criminales para ocultar el origen de dinero ilícito mediante múltiples transacciones de bajo monto realizadas por terceros.
El especialista advierte que cualquier persona puede convertirse en un «pitufo» sin saberlo si acepta mover dinero cuyo origen desconoce o presta su identidad financiera para beneficiar a otras personas.
¿Qué es el pitufeo?
El pitufeo, conocido internacionalmente como smurfing, consiste en fragmentar operaciones financieras para evadir controles, umbrales regulatorios y reportes obligatorios. Su finalidad es introducir dinero de origen ilícito en el sistema financiero mediante múltiples depósitos, transferencias o remesas de pequeñas cantidades, realizadas por diferentes personas o por un mismo individuo en distintos momentos para evitar levantar sospechas.
Entre las modalidades más comunes figuran los depósitos repetidos por montos cercanos a los límites de reporte. También se incluyen la compra de instrumentos financieros en pequeñas cantidades y el envío de remesas fraccionadas desde distintas localidades o por diferentes remitentes.
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¿Por qué utilizan «pitufos»?
Las redes criminales recurren a terceros para dispersar el riesgo y dificultar el rastreo del dinero. También buscan evitar reportes por operaciones de gran monto y aprovechar perfiles que aparentan no representar riesgos para el sistema financiero.
Señales de alerta
Existen varios indicadores que pueden revelar que están utilizando a una persona como «pitufo». Entre ellos figuran realizar depósitos repetitivos por montos similares, efectuar operaciones para terceros sin una justificación clara, registrar un incremento repentino de movimientos financieros sin relación con la actividad económica, recibir remesas desde múltiples lugares para un mismo beneficiario o negarse a explicar el origen de los fondos.
¿Cómo evitar convertirse en un «pitufo»?
Los especialistas recomiendan no realizar transacciones por cuenta de terceros ni prestar cuentas bancarias, tarjetas o documentos de identidad. Además, aconsejan evitar manejar dinero de origen desconocido y reportar cualquier solicitud sospechosa.
La Ley 155-17 sobre Lavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo establece responsabilidades para personas físicas y jurídicas. Colaborar con estas operaciones puede derivar en investigaciones penales, congelamiento de cuentas, sanciones económicas o procesos por lavado de activos y asociación delictiva.
El mensaje de los expertos es claro: si alguien le pide realizar una transacción utilizando su cuenta o su identidad para mover dinero ajeno, no lo haga. Proteger su historial financiero y actuar con transparencia ayuda a prevenir este tipo de riesgos. De esa forma evitará convertirse, sin saberlo, en parte de una red de lavado de activos.
Información de: Emerson Díaz Cabral