Santo Domingo. – Durante las festividades de Año Nuevo, 73 niños y adolescentes ingresaron a emergencias en distintos centros de salud a nivel nacional debido a intoxicación alcohólica. Según expertos, este tipo de situaciones puede generar complicaciones graves, entre ellas daños severos al sistema cardíaco y, en algunos casos, la muerte.
Efectos de la intoxicación alcohólica en menores
A diferencia de los adultos, el consumo de apenas tres a cuatro tragos de una bebida con alta concentración alcohólica puede ser suficiente para intoxicar a un niño o adolescente. La cardióloga Catherine Merejo explicó que, dependiendo del peso y la edad, los efectos pueden incluir daños hepáticos, alteraciones cardíacas y un alto riesgo de fallecimiento.
“La intoxicación alcohólica en menores afecta órganos vitales, especialmente el sistema cardiovascular, incrementando el riesgo de muerte”, aseguró Merejo.
Síntomas que alertan sobre una intoxicación alcohólica
Entre las señales más frecuentes se encuentran el letargo, incoherencias, somnolencia e inestabilidad. Los especialistas enfatizan la importancia de buscar atención médica inmediata al identificar estos síntomas. La intervención temprana puede marcar la diferencia entre la recuperación y un desenlace fatal.
En total, durante las celebraciones de Navidad y Año Nuevo se reportaron 94 casos de intoxicación alcohólica en menores. Las provincias con mayor incidencia fueron el Distrito Nacional, Barahona, Santiago, San Cristóbal y La Romana. Estas cifras ponen en evidencia la urgencia de implementar controles más estrictos para evitar que los menores accedan al alcohol.
Recomendaciones para prevenir intoxicaciones en menores
Los expertos recomiendan que las familias refuercen la supervisión durante eventos festivos. Además, hacen un llamado a las autoridades para regular la venta y el consumo de alcohol a menores, así como a los organizadores de eventos para garantizar ambientes seguros.
La intoxicación alcohólica en menores es un problema de salud pública que exige medidas preventivas inmediatas. Las cifras de las festividades recientes son una llamada de atención tanto para las familias como para las autoridades. Proteger a los niños y adolescentes debe ser una prioridad para evitar tragedias que son completamente prevenibles.