Santo Domingo, RD. -En el marco del tradicional Sermón de las Siete Palabras, y visiblemente conmovido por el dolor humano reflejado en el sacrificio de Jesús en la cruz junto a dos ladrones, el sacerdote Nicolás Cuello Hernández, de la parroquia Nuestra Señora de Fátima, lanzó contundentes críticas contra la profunda crisis que afecta al sistema de salud de la República Dominicana.
A pesar de algunas mejoras reportadas por las autoridades, Cuello Hernández advirtió que persisten al menos siete debilidades estructurales que comprometen gravemente la atención médica, sobre todo para los más pobres.
A propósito de esta reflexión espiritual, el sacerdote también hizo un llamado urgente a las autoridades para atender las siete grandes debilidades del sistema de salud:
Falta de avances en la atención primaria.
Costos elevados en servicios y medicamentos, imposibles para miles de familias.
Baja inversión del PIB en salud y deficiente monitoreo institucional.
Salarios bajos y sobrecarga laboral del personal sanitario.
Déficit de médicos, enfermeras y personal capacitado.
Graves carencias estructurales y logísticas en hospitales.
El religioso advirtió que la situación del sistema de salud en el país es alarmante y requiere atención urgente.
“Lamentablemente, ni siquiera llega en ambulancia, porque son muy pocas o pertenecen al sector privado”, expresó con ironía. Cuestionó además el deterioro del sistema de emergencias 911 y pidió al Gobierno rendir cuentas sobre su funcionamiento. Citando a la Madre Teresa de Calcuta, recordó que “el peor mal es la indiferencia”, y lamentó lo que describió como una profunda falta de compromiso y eficiencia. “¿Por qué tanta indiferencia? ¿Por qué tanta incompetencia?”, se preguntó. Asimismo, lanzó duras críticas contra quienes, según dijo, se han lucrado con los fondos destinados a la salud pública, los medicamentos de alto costo y la atención a la salud mental.
Santo Domingo Este huérfano en el sector salud
El sacerdote Nicolás Cuello expresó además su seria preocupación por la precaria situación sanitaria que enfrenta Santo Domingo Este, el municipio más grande y densamente poblado del país. Afirmó que la demarcación se encuentra “huérfana” en materia de salud pública, sin la infraestructura ni los recursos adecuados para responder a las necesidades de sus habitantes.
Cuello señaló que el Hospital Municipal del Almirante, clasificado como centro de segundo nivel, opera con graves deficiencias que no deberían existir en ese tipo de institución. “Hemos recibido múltiples testimonios de ciudadanos que acuden a centros de atención primaria donde no hay ni un bisturí disponible. La escasez de insumos médicos y medicamentos es crítica y pone en riesgo la vida de los pacientes más vulnerables”, denunció con firmeza.
Sobre la tragedia en el Jet Set
El padre Nicolás Cuello también aprovechó la ocasión para destacar de manera positiva la entrega y profesionalismo del personal de salud que respondió ante la tragedia del colapso del techo del centro de entretenimiento Jet Set, un hecho que estremeció a toda la República Dominicana.
Destacamos como muy valiosa y positiva la labor desempeñada de todas las instituciones del Estado y del personal de apoyo que estuvo presente en la tragedia del Jet Set. Nuestra solidaridad y condolencias; nos unimos en oración con todas las familias afectadas. Al mismo tiempo, deseamos la pronta recuperación de todos los que están siendo asistidos en los hospitales y centros de salud.