El revuelo causado a raíz de la designación de Carlos Pimentel en la Dirección de Alianzas Público-Privadas y su posterior renuncia ha generado reacciones entre especialistas en derecho y administración consultados sobre los objetivos que perseguía el Gobierno con el citado nombramiento.
Solo cuatro días después de su designación en la Dirección de Alianzas Público-Privadas, Carlos Pimentel, se vio obligado a renunciar tras un diluvio de cuestionamientos sobre la incompatibilidad de su nuevo rol con sus funciones de director de Compras y Contrataciones.
«Esa designación fue contraria a la razón, al derecho», explicó el presidente del Colegio de Abogados, Trajano Vidal.
De acuerdo al decreto 614-24, con la designación del Gobierno buscaba readecuar las citadas instituciones en un proyecto piloto que sería presentado por Pimentel en un plazo de 12 meses, iniciativa que a juicio de los especialistas trastornaba las funciones de ambas instituciones, algo similar a intentar mezclar agua y aceite.
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Además, los especialistas consideran, por un lado, oportuno el momento para analizar el rol de la Dirección de Alianzas Público-Privadas, aunque por el otro ven prudente darle tiempo a la institución.
Pimentel comunicó su renuncia al presidente Luis Abinader mediante una carta con su firma.
Carlos Pimentel renuncia como Director Dgapp
El director ejecutivo de la Dirección General de Alianzas Público-Privadas (Dgapp), Carlos Pimentel, presentó su renuncia al cargo. Decidió quedarse en la Dirección General de Contrataciones Públicas (DGCP).
Con su renuncia, Pimentel acaba con un mar de críticas que recibió por su doble función en el Estado, la que compartía con la de la Dirección de Contrataciones Públicas.