Santo Domingo, República Dominicana.- Las autoridades de Migración entregaron a su madre un menor de ascendencia haitiana que nació en suelo dominicano, mientras que misioneros católicos internacionales piden al Gobierno no olvidar la condición humana de los migrantes.
Luego de varios días depurando su estatus migratorio, nacionalidad y edad, las autoridades concluyeron que el hijo de esta mujer de nacionalidad haitiana es menor de edad y nació en el país. Documentos en mano y notablemente emocionada, la mujer agradeció a Dios que su vástago no haya sido enviado al vecino país.
La madre relató ante las cámaras de CDN que tenía varios días sin poder dormir ni comer, llorando por la situación.
Un proceso jurídico que Migración maneja con Conani y otras instituciones.
Dijeron que en Migración ellos no están para separar familias y que, por el contrario, su deseo es unificar familias. Y que por esto dicho menor aún se encontraba en el centro de acogida de Haina.
A este centro de retención de extranjeros llegaron misioneros espirituales que han trabajado con migrantes en condiciones similares en otras partes del mundo.
Las autoridades migratorias negaron las denuncias hechas de que los extranjeros aquí recluidos sean maltratados y que no reciban alimentación adecuada.