mons corniel amaro

Sin embargo, no se trata solo de ayunar alimentos.

Santo Domingo, RD.- Desde la óptica de monseñor Julio César Corniel Amaro, la Semana Santa es un tiempo para crecer en la fe, en la esperanza, en la práctica de la solidaridad y del amor. Ese crecimiento se nota en el ayuno.

"Ayunar es dejar de pensar en uno mismo", revela el obispo. Observa, sin embargo, que no se trata solo de ayunar alimentos, "sino comportamientos y actitudes, que muchas veces son agresivas o no adecuadas para la convivencia social".

"Por eso, si alguien pelea mucho en el hogar, ayune y pelee menos", precisa el obispo de Puerto Plata, ofreciendo así un ejemplo práctico. Los religiosos fueron entrevistados en el programa especial de Semana Santa "La Iglesia católica, sus creyentes y la pandemia", que transmite esta semana CDN, canal 37.

  • Reflexión y oración son armas infalibles para superar la tribulación

El ser humano no debe descuidar lo espiritual. En lugar de ello, hay que enriquecerlo con momentos de reflexión y valores que se traduzcan en ejemplos concretos de entrega, compromiso y responsabilidad en todos los aspectos de la vida cotidiana.

Esa es la recomendación que hacen los obispos de las diócesis de San Francisco de Macorís y Puerto Plata, Fausto Ramón Mejía Vallejo y Julio César Corniel Amaro, en el marco de la celebración de esta Semana Santa, un tiempo excepcional por los estragos que está dejando la pandemia del COVID-19 en la vida de numerosas personas.

Monseñor Corniel Amaro sostiene que la parte espiritual es fundamental porque ayuda a superar el temor, abrirse más al otro y a ser solidario con su necesidad, a pesar de las dificultades que pueda estar sintiendo la persona.

A juicio del obispo de San Francisco de Macorís, ya es tiempo de que los cristianos asuman un rol más protagónico en la política justamente porque el "arte de utilizar el poder para el bien común" está estrechamente vinculado con lo que significa ser un buen cristiano.

Atribuye a la falta de conciencia ciudadana, de valores, de moral y civismo los traumáticos procesos electorales que ha tenido República Dominicana desde el fin de la dictadura trujillista hasta la actualidad.

Fuente: el Caribe