Desde el inicio de su gestión en el 2020, el presidente Luis Abinader ha apelado de manera constante al diálogo con sus antecesores, en especial con Leonel Fernández, Danilo Medina e Hipólito Mejía.
Esta estrategia no solo ha buscado la construcción de consensos ante coyunturas complejas como la pandemia o la crisis en Haití, sino que también ha funcionado como una herramienta política para reforzar su legitimidad institucional y presentar una imagen de apertura, unidad y gobernabilidad.
Luis Abinader ha planteado estos encuentros como espacios de concertación por encima de las diferencias partidarias, lo cual le permite proyectar una postura de estadista en momentos de alta sensibilidad nacional o regional.
Septiembre de 2020 – Diálogo en contexto de pandemia
A tan solo días de asumir la presidencia, Abinader convocó a los expresidentes Fernández y Medina para conversar sobre la crisis sanitaria provocada por el COVID-19 y las políticas públicas que su gobierno implementaría. Fue un gesto temprano de apertura y búsqueda de respaldo nacional frente a una emergencia global.
Mayo de 2024 – Unidad por el bienestar del país
Para el 23 de mayo de ese año, Abinader había acordado una reunión con Leonel Fernández en la sede de Funglode. El objetivo era reafirmar la unidad política en favor del desarrollo del país. El encuentro fue pospuesto por razones de salud de Fernández (gripe), y la reprogramación para el 2 de junio nunca llegó a concretarse.
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Abril de 2025 – Llamado urgente ante la crisis en Haití
En un contexto de gran inestabilidad en Haití, Abinader hizó un nuevo llamado (el más reciente), esta vez dirigido a los tres expresidentes vivos: Fernández, Medina y Mejía. Insistiendo en la necesidad de una postura conjunta ante una amenaza sin precedentes, incluso ofreciendo encontrarse en otro lugar fuera del Palacio Nacional, ya que los exmandatarios Medina y Fernández, cuestionaron el lugar y aunque siempre se mostraron de acuerdo con el diálogo, cada uno hizo su propia sugerencia de cómo debe hacerse.
¿Por qué nunca se concretaron?
Pese a los reiterados intentos, muchas de estas reuniones no pasaron del plano de la convocatoria. En el caso del encuentro con Fernández en 2024, el motivo oficial fue “una gripe”, pero el hecho de que no se haya reprogramado sugiere falta de interés o tensiones políticas subyacentes. En otras ocasiones, como la más reciente en 2025, se llevará a cabo este miércoles 14 de abril en el Ministerio de Defensa.
Esta constante postergación o evasión de las reuniones puede interpretarse como una resistencia al diálogo desde ciertos sectores, o como un cálculo político en medio de agendas partidarias divergentes. Aun así, Abinader ha mantenido firme una narrativa de unidad y concertación nacional, insistiendo públicamente en la necesidad de diálogo.