Nacionales

Cindy Tiburcio propone una mirada innovadora: “El talento no se exporta, se proyecta”

Marca país no solo dependiera de campañas institucionales, sino también del comportamiento y la proyección de cada ciudadano? Esta es la reflexión que plantea la estratega en marca personal y liderazgo con propósito, Cindy Tiburcio, en su más reciente propuesta titulada El talento no se exporta, se proyecta”.

En un contexto donde miles de dominicanos emigran, emprenden o representan al país desde distintas latitudes, Tiburcio invita a repensar el rol que juega la marca personal en la construcción de la imagen internacional de una nación.

“Cada historia bien vivida, bien contada y representada puede ser un puente hacia la credibilidad global. No somos solo productos que se van. Somos historias que se proyectan y voces que amplifican una identidad colectiva”, afirma.

RECOMENDAMOS LEER:

Marca personal y marca país: un vínculo estratégico

Tiburcio, fundadora del enfoque marca personal con propósito, propone que la marca país no se limita al turismo o a los slogans oficiales, sino que también se nutre de las acciones cotidianas de sus ciudadanos.

Desde cómo se ofrece un servicio, se escribe un correo o se lidera un proyecto fuera del país, cada acción deja una huella en la percepción internacional de la cultura dominicana.

“Un profesional que actúa con ética, dignidad y preparación, no solo eleva su carrera: también cambia la narrativa de lo que significa ser dominicano o dominicana en el extranjero”, explica.

Un llamado a las instituciones

La experta también hace un llamado al Estado y a los sectores estratégicos del país para invertir en el talento que representa con orgullo a República Dominicana fuera de sus fronteras.

“El respaldo institucional no es solo una acción política: es una estrategia de país. Apoyar a la diáspora, a los emprendedores, creativos y jóvenes con visión no es un gasto, es una inversión en reputación colectiva”, puntualiza.

Una visión con identidad y propósito

La autora señala que cuando la marca personal se trabaja desde la autenticidad, el propósito y la coherencia, puede convertirse en un verdadero pasaporte invisible hacia oportunidades internacionales.

“La identidad es materia prima. Y el propósito, la brújula. Lo que haces, cómo lo haces y desde dónde lo haces cuenta una historia más grande que tú”.

Tiburcio promueve una cultura donde cada ciudadano se reconozca como embajador silencioso de su país, no solo por lo que dice, sino por lo que hace.

Más noticias