La República Dominicana fue escenario de un simulacro de ataque químico como parte del ejercicio regional Chemes Grulac 2026, organizado junto a la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ).
La escena arrancó con el reporte de un secuestro múltiple de autobuses. Alrededor de 6 supuestos terroristas tomaron el control de los vehículos y amenazaban con liberar sustancias químicas. A partir de ahí, todo se movió rápido: fuerzas especiales, equipos de inteligencia y unidades de emergencia se desplegaron para controlar la situación.
Con máscaras antigas y trajes de protección, los equipos tácticos lograron entrar, reducir a los atacantes y rescatar a los rehenes.
Posteriormente, las “víctimas”, parte del ejercicio, terminaron guiadas a zonas de evaluación médica y luego a carpas de descontaminación, donde se simuló la eliminación de agentes químicos.
Entre chorros de agua, protocolos estrictos y personal especializado, el proceso mostró cómo sería una respuesta real ante un evento de este tipo. Dependiendo de la condición de los rehenes, resultaban guiados a un lugar específico.
Entre chorros de agua, protocolos estrictos y personal especializado, el proceso mostró cómo sería una respuesta real ante un evento de este tipo. Dependiendo de la condición de los rehenes, eran guiados a un lugar específico.
El ejercicio reunió a 101 participantes de más de 20 países y convirtió al país en el centro de atención regional en temas de respuesta a emergencias químicas. Además, incluyó por primera vez una fase médica completa, algo poco común en este tipo de entrenamientos.