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Thatcher: A 46 años de su mandato, «la Dama de hierro» sigue viva en la política global

Thatcher
Sus medidas para contrarrestar la crisis generaron molestia, pero ayudaron a desacelerar la inflación. Foto: Fuente externa

Reino Unidos.-  A 45 años de convertirse en la primera mujer en ocupar la presidencia de una nación europea, el legado de Margaret Thatcher, sigue vivo en la política global.

Thatcher practicó una política exterior de total alineamiento con Estados Unidos en plena Guerra Fría.

La exprimera ministra conservadora británica, conocida como la Dama de hierro, dirigió los destinos del Reino Unido entre 1979 a 1990. En 1982 lanzó la Armada y tropas británicas contra Las Malvinas, cuya soberanía reclama Argentina.

La Dama de hierro dio paso al término thatcherismo para determinar un período de duras reformas de ajuste aplicadas en medio de una crisis económica que provocó grandes convulsiones sociales y huelgas, en especial, del sector minero.

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La también baronesa de Thatcher de Kesteven previamente se desempeñó como diputada en 1959 y en 1975 pasó a dirigir el Partido Conservador. Cuatro años antes de llegar a la oficina de Downing Street 10, desde donde lanzó un programa conservador de privatizaciones, reducción de empleos públicos y reducción del poder de los sindicatos.

Thatcher como referente global

Después de ser Ministra de Educación entre 1970 a 74 y líder del Partido Conservador desde 1975, Thatcher ganó la elección a Primer Ministro el 3 de mayo de 1979, cargo que ocupó 11 años; su mandato fue el más largo en la historia inglesa desde el siglo XIX.

La implacable política se convirtió en un referente –bueno y malo– de la dinámica global.

Para el 28 de marzo de 1979, el Parlamento inglés aprobó un voto de no confianza contra el gobierno laborista y forzó la celebración de elecciones generales, oportunidad perfecta para que los conservadores regresaran al poder y para Thatcher de hacer historia.

En su campaña para Primer Ministro, la «Dama de hierro» -apodo que recibió de un diario ruso- propuso el control inflacionario, la vigilancia contra sindicatos y la liberación de empresas paraestatales, adicionado con una nada reprochable reducción de impuestos.

Para fortuna de «Maggie» -como solía presentarse con los votantes-, el ser mujer no mermó la preferencia del electorado. En un país que ya tenía una gran figura femenina al mando, con la Reina Isabel II, gran parte de los votantes congeniaron con Thatcher.

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Liderazgos y políticas de decisión

De acuerdo con EL UNIVERSAL, en su edición del 23 de abril de 1979, los conservadores tenían la apabullante ventaja de 15 a 20 puntos sobre laboristas, aunque Jim Callaghan todavía superaba a la candidata conservadora en temas de carisma y confianza personal.

Sus medidas para contrarrestar la crisis generaron molestia, pero ayudaron a desacelerar la inflación. La Primera Ministra privatizó empresas estatales y promovió el libre mercado, además de quitar poder a sindicatos, lo que mermó su popularidad entre trabajadores.

En 1982 y con la aprobación popular en picada, surgió la oportunidad de posicionar a «Maggie» como líder enérgica y tajante: fuerzas armadas argentinas intentaron recuperar las Islas Malvinas en abril de ese año, ataque que Thatcher afrontó con severo poder.

En pocos meses, el gobierno inglés recuperó los territorios isleños cercanos a la Patagonia y la «Dama de hierro» se convirtió en ícono de fortaleza e inflexibilidad para el mundo entero.

Después de tres mandatos, Reino Unido tuvo suficiente de su «Dama de hierro». 11 años estuvo Margaret Thatcher en el cargo principal, hasta su salida el 28 de noviembre de 1990. Tres años después de ser elegida para un tercer mandato, Thatcher poco a poco abandonó la política.

El 26 de noviembre de ese año, Anne Senior aseguró en una columna de EL UNIVERSAL que Thatcher libró numerosas batallas, pero su gobierno no destacó por avances en problemas sociales o empoderamiento femenino, sino por su permisiva postura económica con empresas privadas, en ocasiones contraproducente con las peticiones del pueblo.

Poderosos seguidores

A 45 años de su elección y 12 de su muerte, Margaret Thatcher todavía tiene poderosos seguidores.

El pasado Primer Ministro de Reino Unido, el conservador Rishi Sunak, es fiel promotor de políticas thatcheristas; él mismo también hizo historia al ser el primer inglés-asiático en habitar el número 10 de Downing Street.

El respeto y apego que políticos como Sunak profesan por el legado de «Maggie» la mantienen presente en el gobierno inglés.

La obra de Margaret Thatcher puede cuestionarse en el contexto actual, pero nada borrará su impacto en la historia política. Lejos de cualquier pronóstico, una dama construyó el gobierno inglés más influyente de los últimos años, no solo por sus controversiales posturas económicas, sino por el mérito de ser la primera mujer en Europa en comandar una nación.

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