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Estados Unidos recupera las riendas de la agencia migratoria de la ONU

Migrantes
Migrantes de distintas nacionalidades hacen fila para ingresar a Estados Unidos vía la garita de Chaparral, Tijuana, en el estado mexicano de Baja California.

Cinco años después de que la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) consiguiera romper la racha de ser dirigida siempre por un solo país -tras de la llegada del portugués António Vitorino-, este mes asumió el cargo una funcionaria de origen estadounidense.

Una radiante Amy Pope, acompañada de su equipo, hizo su arribo a la sala de prensa de las Naciones Unidas. Esto para iniciar su primera misión como nueva directora General de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). “El principal objetivo de la OIM es aprovechar al máximo los beneficios y las promesas de la migración”, dijo.

Pope es la primera mujer que dirige la OIM. La dama consideró que es una “labor ardua” comprometerse con las comunidades y los gobiernos en “hallar nuevas oportunidades para las personas, en vez de tratarlas solamente como un problema por resolver”. Asimismo, entiende es vital que el sector privado reconozca los beneficios de la migración y la convierta en parte de las soluciones.

La sustitución de Vitorino por Pope devuelve a Estados Unidos el liderazgo histórico que había tenido en la OIM, que solo lo interrumpieron en 2018. Esto cuando el candidato promovido por el expresidente estadounidense Donald Trump lo rechazaron los Estados miembros. 

Política, dinero y necesidades apremiantes

En la víspera de las elecciones presidenciales estadounidenses del 2024, Donald Trump, ensombrece nuevamente el futuro de la OIM. Esto ya que, las encuestas reflejan que el republicano adquiere cada vez más fuerza entre el electorado estadounidense.

Y en otros países -desarrollados y de tránsito migratorio- los gobiernos también están impulsando políticas para frenar la migración. Tales como las deportaciones, la tramitación de solicitudes de asilo en terceros países o la negación de asistencia oportuna a embarcaciones peligrosas y hacinadas en altamar.

El aumento de la migraciónEnlace externo y los desplazamientos a nivel mundial, procesos en los que la OIM apoya a los migrantes en tránsito, ha puesto una gran presión sobre el presupuesto de la organización. Las aportaciones asignadas por Estados Unidos, el mayor contribuyente individual de la agencia, pasaron de 2.000 millones de dólares (1.800 millones de francos suizos) a 3.000 millones de dólares durante los últimos cuatro años. Y la financiación a la OIM es de carácter voluntario, casi siempre destinada a programas específicos.

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