A inicios del año, un incendio sin control se apoderó de la ciudad de Los Ángeles, lo que ha causado que miles de personas queden sin hogar, incluyendo a destacados deportistas.
Figuras del deporte fueron testigos de cómo sus hogares eran consumidos por las llamas. No obstante, lo peor parece que no ha pasado, expertos afirman que la ciudad aún no está fuera de peligro.
Ali Riley, la capitana de la selección de fútbol de Nueva Zelanda y jugadora del Angel City, se mostró desconsolada tras perder su casa en Los Ángeles. En sus redes sociales posteó una imagen de cómo la zona quedó reducida a cenizas.
«Estuve allí el lunes por la noche cenando. Pasando el rato con mamá y papá. Vi la puesta de sol. Y ahora se ha ido para siempre. Estos escombros eran nuestro hogar», manifestó Riley.
También, el exjugador de baloncesto y entrenador de los Golden State Warriors, Steve Kerr, perdió su casa de la infancia, la cual fue destruida por el incendio de Palisades. El entrenador manifestó esta experiencia como devastadora.
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En ese mismo orden, el exjugador de la NBA y entrenador de Los Ángeles, J. J. Redick, confirmó que sus familiares estaban entre los miles de personas que resultaron evacuadas por la catástrofe. Sin embargo, perdió su hogar a causa de las llamas.
Saioa Cañibano, esposa del exjugador de la Real Sociedad, Carlos Vela, anunció a través de su cuenta de Instagram que el incendio arrasó su casa.
Por igual, el exnadador Gary Hall Jr. perdió todas sus pertenencias, incluyendo todos los trofeos y medallas de su carrera. Dijo que vivía de alquiler en la zona arrasada por el fuego y agregó que la escena de las llamas fue aterradora.
El número de personas que perdieron la vida a causa de los incendios forestales que han provocado una gran devastación en el sur de Los Ángeles se elevó a 24. Según los informes oficiales, las personas desaparecidas son al menos 16.