Estilos de vida

¿Tu jefe te minimiza o limita? Conoce sobre el síndrome de procusto

Santo Domingo, RD.– La psicóloga y experta en bienestar laboral, Ginger Bejarano, alertó sobre la presencia del llamado “síndrome del Procusto”, un patrón de liderazgo tóxico que se manifiesta cuando jefes o gerentes buscan “achicar” el talento de otros para evitar que sus propias limitaciones queden expuestas.

Bejarano explicó que este término proviene de un mito griego, en el que Procusto ajustaba a la fuerza a sus invitados a una cama, estirándolos o cortándoles las piernas para hacerlos encajar. Esa misma lógica, señaló, se replica en espacios profesionales. Precisa que los líderes buscan moldear a su equipo no para hacerlo crecer, sino para impedir que brillen más que ellos.

Estas declaraciones fueron ofrecidas durante una entrevista en el programa Más que Noticias, que se transmite de lunes a viernes por CDN, canal 37, a las 8:00 p. m.

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La especialista advirtió que estos líderes suelen minimizar ideas valiosas, impedir ascensos, sabotear oportunidades y frenar la visibilidad de colaboradores talentosos.

“Cuando una persona sobresale y de repente nunca es tomada en cuenta, o permanece años en la misma posición sin explicación, probablemente su líder presenta este síndrome”, indicó.

Bejarano agregó que estos comportamientos afectan directamente la motivación y la productividad. Equipos liderados por perfiles de este tipo se vuelven apáticos, dejan de innovar, temen expresar ideas y ven deteriorada su autoestima.

“Son ambientes donde la chispa se apaga. Personas brillantes, poco a poco, dejan de serlo”, sostuvo.

Para quienes deben convivir con un jefe con estas características y no pueden renunciar de inmediato, recomendó trabajar en la autovaloración. Asimismo, identificar cómo la situación está afectando emocionalmente y establecer una fecha límite para salir del entorno.

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“Estas personas son vampiros emocionales; quedarse ahí demasiado tiempo apaga la creatividad y erosiona la autoestima”, puntualizó.

Bejarano fue enfática al señalar que las empresas deben actuar con determinación. Si un líder detecta a un miembro del equipo con este comportamiento, la decisión más sana es desvincularlo.

“No son errores técnicos; es algo profundo del ser. Mantener a alguien así contamina el ambiente y atenta contra la cultura organizacional”, afirmó.