Un memorándum interno del Departamento de Estado pinta un cuadro desolador de los esfuerzos del gobierno de Obama y sus aliados extranjeros para combatir la maquinaria propagandística de Estado Islámico en las redes sociales, y deja la impresión de una coalición fracturada que no logra unificar su propio mensaje.
Esa evaluación llega meses después de que el Departamento de Estado informara sus planes para redoblar la campaña contra el grupo extremista en las redes sociales. Pero el informe llega a la conclusión de que el discurso incendiario del Estado Islámico, que se expande por el mundo a través de miles de mensajes diarios, “ha vencido” los esfuerzos de algunas de las naciones más ricas y tecnológicamente avanzadas del mundo.
También deja mal parados a los funcionarios de Estados Unidos y de algunos de sus más estrechos aliados en la campaña militar contra las milicias de EI. Según ese informe interno del Departamento de Estado, el “grupo de trabajo de mensajes” compuesto por Estados Unidos, Gran Bretaña y los Emiratos Árabes Unidos “nunca terminó de ponerse de acuerdo”.
Esa cruda evaluación de situación llega en un momento de críticas generalizadas hacia la claudicante campaña militar contra Estado Islámico. .
Los funcionares del Departamento de Estado suelen repetir hasta el cansancio que el “contra mensaje” debería ser uno de los pilares de la estrategia para derrotar a la agrupación. Pero los funcionarios del gobierno de Obama ya han reconocido en el pasado que Estado Islámico es mucho más hábil para difundir su mensaje que Estados Unidos para frenarlo.
Hace unas décadas, era prácticamente imposible provocar a los Estados Unidos sin consecuencias de por medio, pero queda claro que -con las redes sociales- ya cualquier grupo terrorista es capaz de lograr más que la nación más poderosa del mundo…. al menos en temas de difusión y propaganda.