El 14 de febrero, Día de San Valentín, se celebra en muchas partes del mundo como una fecha dedicada al amor y la amistad. Sin embargo, para algunos, este día ha perdido su magia y se ha convertido en una fecha comercial más, mientras que para otros, sigue siendo una oportunidad para mostrar afecto de una manera especial.
Para quienes celebran, el Día de San Valentín es una ocasión para compartir momentos románticos, como cenas a la luz de las velas, flores y regalos. Algunos planifican sorpresas para sus parejas, disfrutando de una noche especial o realizando actividades en grupo con amigos y familiares. En estos casos, el día es una oportunidad para reafirmar el amor y la conexión con las personas cercanas.

¿Una fechas más del calendario?
Sin embargo, no todos ven esta fecha como un motivo de celebración. Para muchos, San Valentín es solo una simple fecha más en el calendario, pues no perciben la necesidad de marcarla como un día especial. Para algunos, regalar y mostrar cariño no necesita estar ligado a una fecha comercial, sino que puede ser expresado en cualquier momento del año.
También hay quienes, más allá del desinterés por la fecha, ven en San Valentín un reflejo del consumismo. Consideran que el día ha sido comercializado y que el amor verdadero no debe depender de una festividad para ser celebrado. Para estos, el amor se vive en el día a día, sin la necesidad de esperar un día específico para demostrarlo.
Así, mientras que algunos abrazan la tradición de celebrar el 14 de febrero con detalles y gestos románticos, otros prefieren que el amor y la amistad se vivan sin la presión de una fecha impuesta por la sociedad.
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Lo que opina la gente sobre la festividad
Danny Polanco y Yovanny Corporan no comparten el entusiasmo por el Día de San Valentín. Para ellos, es simplemente «una fecha comercial» que no tiene un significado profundo. «Nunca en mi vida he celebrado este día. No necesito un día especial para hacer sentir especial a alguien», expresa Yovanny, quien prefiere no seguir lo que considera una tradición impuesta.
Gabriela Mora, tiene una visión más relajada sobre el tema. «Yo puedo festejar el amor cualquier día del año, no tengo que esperar una fecha específica», comenta. Su postura resalta la idea de que el amor no debe depender de una festividad para ser celebrado.
Un reconocido pintor y ciclista, quien prefirió mantener su anonimato, ha decidido este año sorprender a su esposa con un regalo peculiar: una tanga roja. “No hace falta esperar un día específico para regalar algo. El amor se celebra todos los días”, afirma, subrayando que el afecto debe manifestarse en los gestos cotidianos y no depender de una fecha señalada en el calendario.
Por su parte, Elisabel Viscaino ha decidido este año hacer una excepción. Aunque normalmente se muestra reservada y prefiere compartir momentos especiales con sus amigas y familiares, este año ha encontrado razones suficientes para celebrar, un cambio que subraya cómo las circunstancias personales pueden transformar la visión sobre este día.
Una compañera anónima compartió su perspectiva sobre el Día de San Valentín, dejando claro que para ella no tiene ningún interés en celebrarlo. “No tengo con quién, ni motivos ni ganas. Siempre estoy en Belén, y para mí, es un día como cualquier otro. De hecho, represento todo lo contrario”, expresó, destacando que no siente la necesidad de seguir la tradición de esta festividad.
En este Día de San Valentín, lo que está claro es que, más allá de las opiniones divididas, el amor sigue siendo el protagonista, ya sea hoy o cualquier otro día del año.